Semillas

El “asunto de las semillas” es lo que hizo que GRAIN comenzara sus actividades hace ya casi 30 años. El tema sigue siendo una área central de la labor que realizamos. Conforme el sector semillero corporativo alcanza niveles de control sin precedentes impulsando híbridos, organismos genéticamente modificados (OGM) y concentración de tierras, la biodiversidad en las tierras del campesinado se erosiona de un modo alarmante. Por todo el mundo, los gobiernos promueven o permiten restrictivas leyes de semillas y propiedad intelectual con las que conceden poder exclusivo al sector corporativo mientras limitan las posibilidades de que campesinas y campesinos guarden, intercambien y sigan desarrollando sus propias variedades. De igual modo, por todo el mundo brotan y crecen movimientos sociales que desafían estos procesos y establecen redes para conservar y utilizar sus materiales locales de cultivo. 

Este programa permite que GRAIN sea parte de este movimiento contribuyendo con su labor de investigación e información, y brindando respaldo a la construcción colectiva de capacidades y movilización.

UPOV 91 y otras leyes de semillas: guía básica acerca de cómo empresas intentan controlar y monopolizar las semillas

En todo el mundo, las semillas y los sistemas campesinos de semillas están siendo atacados. Las corporaciones están presionando para imponer nuevas leyes y regulaciones, aun más agresivas que las actualmente en vigor, que criminalizan a los agricultores por sembrar, guardar, intercambiar y cuidar de sus semillas. Si las empresas logran su objetivo, los agricultores de todo el mundo enfrentarán la posibilidad de ser encarcelados o multados duramente por hacer lo que han hecho por siglos. Este folleto complementa estos materiales y tiene la intención de explicar en profundidad cómo están afectando las leyes de semillas al campesinado.

En todo el mundo, las semillas y los sistemas campesinos de semillas están siendo atacados. Las corporaciones están presionando para imponer nuevas leyes y regulaciones, aun más agresivas que las actualmente en vigor, que criminalizan a los agricultores por sembrar, guardar, intercambiar y cuidar de sus semillas. Si las empresas logran su objetivo, los agricultores de todo el mundo enfrentarán la posibilidad de ser encarcelados o multados duramente por hacer lo que han hecho por siglos. Este folleto complementa estos materiales y tiene la intención de explicar en profundidad cómo están afectando las leyes de semillas al campesinado.

La criminalización de las semillas campesinas – resistencias y luchas

Las semillas son objeto de ataques en todos lados. A través de la presión que ejercen las empresas privadas, las leyes de muchos países limitan cada vez más las actividades de las/os agricultoras/es con sus semillas y con aquellas que compran. La conservación de semillas, una práctica milenaria que constituye la base de la agricultura, está convirtiéndose rápidamente en una labor criminalizada. ¿Qué podemos hacer al respecto?

Las semillas son objeto de ataques en todos lados. A través de la presión que ejercen las empresas privadas, las leyes de muchos países limitan cada vez más las actividades de las/os agricultoras/es con sus semillas y con aquellas que compran. La conservación de semillas, una práctica milenaria que constituye la base de la agricultura, está convirtiéndose rápidamente en una labor criminalizada. ¿Qué podemos hacer al respecto?

Infografía – ¡Paremos las leyes de semillas que criminalizan a las campesinas y los campesinos y defendamos las semillas locales!

Las semillas son objeto de ataques en todos lados. A través de la presión que ejercen las empresas privadas, las leyes de muchos países limitan cada vez más las actividades de las/os agricultoras/es con sus semillas y con aquellas que compran. La conservación de semillas, una práctica milenaria que constituye la base de la agricultura, está convirtiéndose rápidamente en una labor criminalizada. ¿Qué podemos hacer al respecto?

Las semillas son objeto de ataques en todos lados. A través de la presión que ejercen las empresas privadas, las leyes de muchos países limitan cada vez más las actividades de las/os agricultoras/es con sus semillas y con aquellas que compran. La conservación de semillas, una práctica milenaria que constituye la base de la agricultura, está convirtiéndose rápidamente en una labor criminalizada. ¿Qué podemos hacer al respecto?