Matilda Moses vende tomates en el mercado Tudu en Accra, Ghana. Foto: Yepoka Yeebo

 

Los sistemas alimentarios africanos son una última frontera para las empresas alimentarias multinacionales y los gigantes del menudeo. La mayoría de la población africana sigue empeñada en una dieta de alimentos tradicionales, que es sana, suministrada por millones de pequeños puestos de venta, y por campesinas y campesinos del continente. Pero esto está cambiando conforme las empresas alimentarias globales con sus tiendas de venta al menudeo adoptan nuevas estrategias para expandir su presencia en el continente, encabezadas por las agresivas acciones de las cadenas multinacionales de supermercados. Esto pone en grave peligro los modos de vida y sustento de millones de vendedores callejeros y puestos de alimentos frescos o preparados, así como al campesinado local. También están en riesgo la salud de la gente y el modo tradicional, independiente, de la alimentación. Mientras los gobiernos facilitan la expansión de los supermercados, locales y foráneos, los vendedores en pequeño, los puestos callejeros, el campesinado y la gente de la ciudad se reúnen para defender sus sistemas alimentarios locales. ¡Fuera supermercados de África!

En julio de 2018 los vendedores en pequeño del bullicioso mercado de Gueule Tapée en Dakar, Senegal se enteraron que existían grandes planes para demoler su mercado y construir un pabellón comercial de cuatro pisos en su lugar, y eso los puso furiosos. Lo que es peor, los medios reportaban que parte del pabellón lo ocuparía el supermercado gigante francés: Auchan.

“Tendrán que pasar sobre nuestros cadáveres pero no dejaremos que ocurra”, advirtió Mbaye Ndiaye, presidente del comité administrativo del mercado.[1]

Los vendedores de Gueule-Tapée se organizaron e iniciaron un plantón llevando una camiseta con el eslogan: “Fuera Auchan”.

El eslogan “Fuera Auchan” está sacado de otro grupo de vendedores que lanzaron una campaña semanas antes, en el mercado Castor en otra zona de Dakar, hartos de que las nuevas tiendas Auchan se llevaran muchos de sus clientes por los precios injustificadamente bajos que ofrecían en algunos alimentos.

“Auchan está vendiendo bolsas de daakhaar (gengibre) y muchas otras de las especias que vendemos en el mercado. Hemos perdido clientes que comienzan a comprarle a Auchan a precios más bajos. Si la cuestión sigue así, no sólo quedarán fuera del negocio los pequeños vendedores, sino todos los mercados, y después de eso, sufrirá la economía del país entero”, dijo Leyti Sène, secretario general del colectivo ¡Fuera Auchan!, recién formado.[2]

”Estamos listos para la lucha”, dice Mohamed Moustapha Leye, otro miembro del colectivo ¡Fuera Auchan! “Esta lucha es por nuestra supervivencia. Aun las mujeres que venden artículos pequeños han perdido todos sus clientes”.[3]

Un comerciante senegalés del mercado Gueule Tapée, preocupado por la pérdida de su actividad. Foto: Dave Design

Auchan no es la primera cadena de supermercados que se expande por África occidental. Pero está poniendo a prueba una nueva estrategia: quitarle su mercado a los vendedores pequeños, a los puestos callejeros en las ciudades africanas. En cambio, los otros minoristas de la región como Carrefour o Casino se han enfocado en vender alimentos importados, de lujo para una clase pudiente que no rebasa el 5-10% de la población, y que se sitúan en los barrios de gente acaudalada con una selección de artículos y precios que refleja las estrategias de sus tiendas europeas. Estos supermercados también han querido abordar la clientela popular, pero nunca ha sido significativo.

“No somos elitistas, pero sí de mucha calidad”, explica Gilles Bin, director de alimentos de Mercure International, que es el dueño de la franquicia de Casino en sus operaciones minoristas en África. “Somos los proveedores que satisfacen las necesidades de las clases media y alta, quienes desean hallar en nuestras tiendas los mismos productos que pueden hallarse en Francia”.[4]

La estrategia de Auchan es muy diferente. En Senegal, la compañía ha establecido 25 supermercados de descuento y tiendas de conveniencia por todo el país, enfocándose en los barrios populares urbanos que otros minoristas extranjeros evitaban. Auchan está abiertamente buscando sus clientes entre la gente que hasta ahora se abastecía en los puestos pequeños, locales y en los mercados. La compañía dice que hará ganancia de los volúmenes de venta y no tanto de los márgenes.

“Ofrecemos tiendas modernas, limpias y con aire acondicionado, que garanticen inocuidad alimentaria y precios que empaten los de los mercados locales”, dice Laurent Leclerc, gerente general de las operaciones de Auchan en Senegal. “¡Si podemos lograr esto, nos quedaremos con todos los clientes de Senegal!”.[5]

Auchan ya se moviliza para expandirse a los vecinos Mauritania y Ghana con la misma estrategia, y ha inspirado a otros minoristas extranjeros a que sigan el ejemplo. Recientemente, Casino comenzó a desplegar sus propias tiendas de descuento en Senegal, a través de su cadena Leader Price.

Pero las agresivas jugadas de Auchan han generado una contraofensiva. Los vendedores pequeños son los primeros en sentir los efectos y han iniciado protestas, lo que se ha amalgamado en un rechazo mucho mayor al acaparamiento extranjero del sistema alimentario del país.

Foto: The Nerve Africa

La gente se preocupa, con razón. La invasión de las cadenas de supermercados arruina los modos de vida y sustento de los pequeños vendedores y sus tiendas y puestos, destruye los mercados campesinos locales y alienta a la gente a abandonar los alimentos tradicionales en favor de los comestibles procesados “baratos”. Es también obvio para la gente que estas compañías extranjeras vaciarán el dinero generado por la economía alimentaria nacional en los bolsillos de los accionistas y de las multinacionales que suministran los productos que apilan en sus anaqueles.

Las autoridades gubernamentales no parecen darse cuenta de la escala del problema. En Senegal y en otros países africanos que ahora son el objetivo de los minoristas multinacionales, hay una ausencia rampante de regulaciones que protejan a la gente de estas entidades poderosas. Es revelador que una de las principales exigencias del colectivo ¡Fuera Auchan! es tan simple como que el gobierno presente alguna evidencia de que por lo menos ha evaluado los impactos de los grandes supermercados.

La triste realidad es que los gobiernos africanos están mucho más interesados en regular y criminalizar a los mercados en pequeña escala y a los puestos y vendedores callejeros que proporcionan la vasta mayoría de los alimentos. Si en verdad un tsunami de supermercados está por golpear las costas del continente, los gobiernos están absolutamente impreparados para defender a la gente de sus impactos. Se tendrán que levantar en defensa de sus sistemas alimentarios como lo están haciendo en Senegal.

La lucha contra la invasión de supermercados en África.

La “ola de supermercados” no ha arrasado el África subsahariana como ya lo hizo en otras partes del mundo. Tras décadas de intentos, las cadenas de supermercados apenas han logrado conquistar un gran segmento del espacio del menudeo alimentario en Sudáfrica y, en menor grado, en algunos de los países aledaños. Tienen algunos espacios ganados en los países norafricanos, pero su tajada del gran mercado alimentario continental sigue siendo muy chica.

Tabla 1

Con excepción del África del Sur, los supermercados no han podido penetrar profundamente los mercados alimentarios africanos, y siguen relegados a servirle a la diminuta élite de la sociedad. No han podido competir con los dinámicos mercados populares del continente que, con frecuencia y peyorativamente, se les nombra “mercados informales”.

La vasta mayoría africana sigue comprando su comida en los tradicionales mercados al aire libre y en los pequeños puestos callejeros. Fuera de Sudáfrica y Kenia, estos mercados locales y puestos callejeros dan cuenta del 80-90% de las ventas por alimentos.[6] Incluso en Kenia, que tiene uno de los sectores de supermercados más desarrollados del continente, los supermercados controlan apenas 5% de las ventas de fruta y vegetales frescos.[7] En Costa de Marfil, un pujante destino francófono para los supermercados africanos, algunos estudios dicen que el porcentaje es de 2-3%.[8]

Si hablamos de alimentos preparados, la opción preferida abrumadoramente por la población africana es comprar en los puestos callejeros y a los vendedores ambulantes, no en las tiendas al menudeo. La comida en la calle es la mayor fuente de energía y proteína para las personas en muchas partes de África, incluidos los niños (ver Tabla 2). En Nigeria, por ejemplo, la gente confía en los alimentos callejeros para obtener más de la mitad de su ingesta total diaria de proteína.[9]

Tabla 2

Contribución de la comida callejera a la ingesta diaria de energía de adultos según ciudades y países africanos.[10]

Ciudad o país Porcentaje diario de ingesta energética (IE) a partir de alimentos callejeros
Abeokuta, Nigeria 50.3% IE hombres; 48.3% IE de mujeres
Ouagadougou, Burkina Faso 46% IE
Nairobi, Kenia 27–36% IE hombres; 13–22% IE mujeres
Uganda 22.4–25.6% IE
Bamako, Malí 18.3% IE
Cotonou, Benin 40% IE para niños
Nairobi, Kenia 13.4–22.4% IE para niños
Bamako, Malí 18.3% IE para niños
Áreas rurales de Kenia 13.5–20.8% IE hombres; 12.8–17.3% IE mujeres

Incluso en un centro urbano como Maputo, en Mozambique, donde hay innumerables supermercados, más de 90% de los hogares compran sus alimentos a los pequeños comerciantes por lo menos una vez a la semana, y mucha gente lo hace a diario.[11] Lo mismo ocurre en Nairobi, uno de los más importantes destinos urbanos de los supermercados en África. Ahí, más de 80% de los alimentos comprados en la ciudad provienen de los puestos y los comerciantes pequeños.[12] En Accra, donde los supermercados también se expanden rápidamente, una encuesta reciente encontró que 73% de los encuestados sigue prefiriendo comprar sus alimentos en los mercados tradicionales, aunque 8.7% prefiere los supermercados.[13]

Lo que muestran las investigaciones disponibles es que la gente compra en las grandes tiendas y supermercados sobre todo cuando compra alimentos básicos al por mayor, y alimentos empacados y procesados; y esto es poco frecuente —una o dos veces al mes. Casi todos los africanos compran alimentos diario o casi diario, y continúan confiando en las tienditas y en los mercados locales, incluso en África Austral, donde es alto el nivel de penetración de los mercados.[14]

¿Qué está ocurriendo? Parte de la razón es la proximidad de las tienditas y los mercados, y las cantidades pequeñas que pueden comprarse. Esto es clave para los clientes con un presupuesto ajustado que tienen poco acceso a espacio de almacenamiento y refrigerador en casa.

Los investigadores dicen que el acceso al crédito ofrecido por los comerciantes locales es también importante. Pero otro componente clave es el precio. Los vendedores y mercados locales tienden a vender más barato que los supermercados, incluso en Sudáfrica, donde el sector formal de la venta al menudeo está muy desarrollado.

Un estudio en Durban, Sudáfrica, descubrió que el precio promedio de los productos en los supermercados era 76% más alto que el de los comerciantes pequeños y los puestos callejeros. Las diferencias en los precios “eran particularmente agudas en los alimentos frescos”. Por una canasta con nueve productos básicos incluidas cebollas, tomates y papas los consumidores pagaban entre 112 y 125% más en los supermercados que en los puestos, las tienditas y los mercados locales.[15]

El debilitamiento de los sistemas alimentarios africanos

Foto : Aldelano

La otra ventaja que los mercados populares de alimentos en África tienen sobre los supermercados es su conexión con los campesinos y los distribuidores locales de alimentos. En gran medida, los supermercados no están dispuestos o son incapaces adquirir sus existencias de estas cadenas locales. Imponen estándares y exigencias que están totalmente fuera de sincronía con los campesinos en pequeña escala que abastecen un 80% de la comida producida en el continente. Sus fincas pequeñas tienden a producir cultivos tradicionales a partir de semillas de variedades locales que aunque son buscadas por los consumidores locales no cumplen con las nociones de “calidad” de los supermercados.

Algunos supermercados han intentado desarrollar cadenas locales de suministro y contratan agricultores para que produzcan alimentos para ellos, de acuerdo a sus estándares. Pero esto ha tenido poco éxito. Recientemente, el socio de Casino, Mercure International, intentó desarrollar un programa de abastecimiento local para su cadena de supermercados Prosuma, en Costa de marfil, involucrando un detallado contrato que implicaba una provisión de semillas específicas e insumos químicos. El programa falló con el 90% de los agricultores participantes.[16]

Las compañías alimentarias locales también tienen la dificultad de cumplir con las variadas normas, estándares y requisitos de los supermercados, como el etiquetado y el empacado, los esquemas de dilación de pagos o las cuotas que los abastecedores tienen que pagar por que les coloquen sus productos en los anaqueles.[17] Y los supermercados prefieren abastecerse de marcas importadas procedentes de las compañías multinacionales de alimentos que ya conocen.

“Nos juzgan según nuestros precios o nuestro etiquetado, y se les olvida que somos nuevos en esos ámbitos. Además, uno compite con las marcas globales porque el mercado está liberalizado. Competimos con American Garden, con los productos Heinz, o con productos de Kenia. Recuerden que muchos de estos productos llevan ya en circulación unos cincuenta años”, dice Dorothy Kimuli, la dueña de la compañía ugandesa que fabrica la salsa Kim's Chilli Sauce.

La Association citoyenne de défense des intérêts collectifs (ACDIC) realizó una encuesta de productos presentes en los anaqueles de los supermercados locales y extranjeros en Yaoundé, la capital de Camerún. Descubrieron que los productos locales daban cuenta de apenas un 2% del total.[18] Otro estudio de los supermercados nacionales y extranjeros en Ghana encontró que los productos importados sobrepasaban a los productos locales en razón de más de cuatro a uno.[19]

Casino admite que la mayoría de lo que vende en sus supermercados africanos es importado, y da cuenta de un 80% de los productos en su tienda de la República Democrática del Congo. Es increíble que las tiendas de Casino en ese país ¡importen todas sus frutas y vegetales frescos de Francia y Sudáfrica![20]

Carrefour es uno de los supermercados que dice estar haciendo mucho esfuerzo por embonar con los suministros locales, y ahora tiene contratos con 180 abastecedores locales para su enorme hipermercado en Abidjan. Pero esto apenas da cuenta de un 10% de sus ventas globales.[21]

No obstante, los supermercados no entienden que su dependencia de las importaciones les dificulta llegar al consumidor africano promedio. Cuando se le preguntó al gerente general de la cadena minorista francesa Les Mousquetaires si consideraban la apertura en África de sus tiendas de abarrotes de descuento, Netto, replicó: “Seguramente no serán las tiendas Netto. Dado el peso y el costo de los productos importados, en África una tienda de descuento no puede competir con los precios del sector informal”.[22]

¿Entonces cómo le está haciendo Auchan? La estrategia de los supermercados de descuento de Auchan en Senegal coincide con la expansión paralela de las marcas extranjeras de comestibles procesados en África, y depende de esta expansión junto con la emergencia de un número pequeño de compañías de procesamiento de alimentos con sede en algunos países africanos. Las tiendas de descuento Atac, propiedad de Auchan, despliegan en sus anaqueles una gran cantidad de productos procesados de Nestlé, así como artículos suministrados bajo contrato con las compañías nacionales de procesamiento de alimentos como Patisen, Saprolait, Finamark y Kirène. (Ver el recuadro sobre las “canastas alimentarias” de Auchan). Para su pollo, negocian con Sedima, la productora de pollo más grande del país, pese a que se rumore que están tras la reciente decisión del gobierno de retirar las barreras para la importación de pollo congelado. [23]

Cuando supermercados como Auchan hablan de las cadenas locales de suministro en África, de lo que realmente hablan es del trasplante de cadenas que desarrollaron en otras partes con sus enormes compañías alimentarias multinacionales con las que están asociados. Para Auchan, los sistemas alimentarios existentes y las cadenas locales de distribución que actualmente cubren las necesidades alimentarias de la población africana son de muy poco interés. Tomemos, por ejemplo, esta respuesta del director de las operaciones africanas de la cadena minorista francesa Système U's ante la pregunta acerca de la dependencia de la corporación hacia las importaciones. “En ciertos países africanos se está desarrollando el abasto local, pero la producción local de alimentos sigue siendo insuficiente en gran medida, pese al establecimiento de algunas cuantas fábricas propiedad de compañías multinacionales”, dijo.[24]

Dietas que promueven alimentos altamente procesados 

Foto : Reuters

Está muy documentado que los supermercados promueven el consumo de “comestibles ultra-procesados”, alimentos empacados como gaseosas, frituras y galletas que contienen mucha sal, azúcar, harina o aceite vegetal.[25] Se sabe también que el consumo de estos comestibles es causa de numerosos problemas de salud, siendo el más notable el de niveles incrementados de obesidad y diabetes tipo 2, que ahora afectan a buena parte del mundo. [26] África ha estado menos afectada debido a la persistencia de sus dietas y alimentos tradicionales, y por su bajo consumo de comestibles altamente procesados. En general, las tendencias en las dietas africanas califican como más sanas que las de América del Norte, Europa u otras partes del mundo donde los supermercados ejercen un alto grado de control sobre las ventas de alimentos al menudeo.[27]

Pero esto está cambiando y, conforme la presencia de los supermercados y las compañías multinacionales de alimentos se expande por todo el continente, la población africana consume más y más de estos peligrosos comestibles procesados.

La experiencia de Sudáfrica con los supermercados le debe servir de advertencia a otros países africanos. Los supermercados comenzaron a expandirse por Sudáfrica en la década de 1990; hoy controlan entre 50 y 60% de las ventas de alimentos al menudeo (la cifra más alta en comparación con cualquier país de África, por amplio margen). Los investigadores dicen que este crecimiento de los supermercados sentó las bases para una expansión desmedida del consumo de comestibles ultra-procesados, (panadería, galletas, frituras, gaseosas) en unas pocas décadas. El consumo por persona de comestibles empacados y refrescos incrementó en un 50% durante este periodo, mientras que la dieta basada en alimentos saludables, como fruta y vegetales frescos, se volvió incosteable para la población sudafricana promedio.[28]

Existe evidencia de que los supermercados están generando impactos semejantes en tanto se expanden por otras partes del continente. Un reciente estudio de consumidores en Ghana descubrió que un factor que empuja a la gente a comprar en los supermercados es el acceso y la asequibilidad de los alimentos procesados, y depende de dónde se enfocan los supermercados para vender. La autora de este estudio advierte que los supermercados están promoviendo virajes en las dietas que nos alejan de las verduras y las frutas frescas y empujan a la gente hacia alimentos procesados altos en grasas.[29]

De igual modo, investigadores alarmados por los crecientes niveles de obesidad y diabetes tipo 2 en Kenia, ocasionados por el consumo de comestibles altamente procesados, dicen que la culpa es de la “supermercadización” de los sistemas alimentarios del país.[30]

Recuadro: “Las canastas alimentarias de Auchan”

Las “canastas alimentarias” familiares de Auchan (“Panier alimentaire” en francés), promovidas por Auchan a precios de descuento en sus tiendas Atac de Senegal, se componen casi por entero de alimentos procesados y todo tipo de alimentos sin líquido suministrados por multinacionales y grandes compañías alimentarias senegalesas. Su canasta “sencilla clásica” contiene una bolsa de arroz quebrado Royal Umbrella Thai (procedente del Charoen Pokphand Group de Tailandia), una botella de litro de aceite vegetal (del Groupe Avril de Francia), una caja de un kilo de azúcar en cubos (del Grupo Mimran, de propiedad francesa), un frasco de Nescafé (Nestlé) y 2 bolsas de leche en polvo (también Nestlé). Con la canasta “clásica plus”, los clientes obtienen también un paquete de chocolate en polvo (de Cadbury Schweppes) y 60 cubos de caldo Maggi (Nestlé) y un frasco de pasta de chocolate para untar, de Patisan, una multinacional con sede en Senegal, más una lata de puré de tomate de SOCAS, compañía senegalesa-francesa procesadora principal de tomates en el país. La canasta “clásica plus” contiene también una bolsa de 5 kilos de cebollas, el único vegetal fresco en sus canastas alimentarias.

Para más información, ver: https://afrimarket.sn/auchan.html

Puerta abierta para los supermercados, represión policiaca para los vendedores pequeños

El campesinado, la gente que se dedica a la pesca o al pastoreo, los trabajadores de las granjas, los vendedores y procesadores en pequeña escala que proporcionan al continente la vasta mayoría de su comida, deberían ser apoyados. Pese a las dificultades que entraña el funcionar en un contexto de profunda pobreza, suministran a los africanos una dieta que es una de las más saludables del planeta. Los sistemas alimentarios que han construido y sostenido son las fuentes más importantes de empleo y sustento en el continente, especialmente para las mujeres. Esto incluye las áreas urbanas. En Nairobi, por ejemplo, la principal actividad generadora de ingresos en las comunidades pobres es vender frutas y vegetales.[31]

Pese al papel crítico que juegan los sistemas alimentarios populares en suministrarle alimentos y modos de vida a la población africana, éstos son objeto de un ataque constante por parte de los gobiernos.

“Así, mientras me apuraba fuera del pueblo, estos sujetos de la Autoridad de Kampala Capital llegaron por detrás y uno me empujó tan duro que me tropecé y solté un insulto, y miré que iban tras la gente de los puestos. Volcaron una estufa de carbón, y lo derramaron junto con algunos gonja tostados [plátanos, bananas], tiraron frijoles y chicharos [arvejas], derribaron las mesas con dulces y el mandazi, el cheei. Los puesteros enloquecían. Se desató el caos debido a esos hombres malvados. Corrí delante de ellos advirtiendo a toda la gente que vendía en sus puestos que venían por ellos estos malvados. Pero los vendedores ambulantes se esfumaron en segundos, siempre preparados para las persecuciones, con su mercancía muy bien empacada, corriendo lejos. Y sentí mi sonrisa en la cara conforme advertía a más y más personas. Sentía que era mi deber con la nación.

Tomado de una publicación en Facebook de Juliet Nabwire, de Kampala, Uganda (2 de marzo de 2018)[32]

Los empleados del gobierno de Kampala, en Uganda, conocidos como Autoridad de Kampala, cazan a un vendedor ambulante en el centro de la ciudad el 25 de octubre de 2018, en el curso de una redada represiva contra 20 puestos de coina callejera, a los que dedetienen además de
destruirles o confiscarles sus propiedades.
Foto: Kenneth Kazibwe/Chimp Reports

Por toda África, en ciudades como Kampala, en Uganda, los vendedores ambulantes enfrentan una creciente persecución por vender comida en las calles y en los distritos de negocios. Los funcionarios de Kampala dicen que únicamente intentan “reducir el caos y la congestión” y argumentan que proporcionarán a los comerciantes “espacios alternos organizados” fuera de las áreas centrales. Pero tales espacios alternos propuestos cobran cuotas muy altas y se localizan muy lejos de los clientes, dejando a los comerciantes poca opción: así buscan mantenerse en el centro de la ciudad pese a que ahí enfrentan el constante hostigamiento por parte de la policía de Kampala.[33]

Nairobi y Lagos han promulgado prohibiciones semejantes a los vendedores “informales” dentro de las áreas comerciales principales e intentan relegar a los comerciantes callejeros a áreas alternas. Nairobi lo hizo mediante una serie de medidas tomadas durante los últimos quince años, y Lagos a través de la prohibición total al comercio callejero impuesto desde 2016. Por su parte, Accra lanzó un “ejercicio de descongestión” este año para limpiar de vendedores ambulantes las calles y aceras del centro.[34]

Los vendedores de comida en estas ciudades se hallan también en la misma posición: tener que operar ilegalmente, en constante peligro de ser cazados por la policía.[36]

No obstante, mientras los pequeños vendedores de alimentos en África tienen que navegar por entre un creciente despliegue de leyes y regulaciones, muy pocos son los obstáculos que impiden el crecimiento de los supermercados por todo el continente.

Décadas de programas de ajuste estructural impuestos por los bancos internacionales de desarrollo y los donantes extranjeros dejaron a los países del África subsahariana con muchas menos restricciones legales a la inversión extranjera que en cualquier otra región.[37] Un estudio reciente de 24 países subsaharianos realizado por el Banco Mundial encontró que más de la mitad no cuenta con restricción alguna (o casi ninguna) para la inversión extranjera, incluido el comercio al menudeo.[38] Las leyes sobre contenido local o política de adquisiciones que existen en otros países no funcionan aquí o no se hacen cumplir en África. Hay muy pocas protecciones legales para las compañías alimentarias locales que le venden a los poderosos minoristas multinacionales. En Uganda, por ejemplo, cuando colapsaron en 2017 y 2018 dos grandes minoristas kenianos, Nakumatt y Uchumi, su deuda ascendía a más de 180 millones de dólares, y sus abastecedores ugandeses se encontraron con que no había ninguna previsión legal para que recobraran las sumas que se les debían.[39]

En Senegal, donde las leyes nacionales están completamente mal equipadas para lidiar con la agresiva expansión de los minoristas europeos, el Consejo de Ministros del país acordó impulsar un decreto que regulara los supermercados, el primero de agosto de 2018. Pero los movimientos sociales son escépticos. El decreto fue desarrollado a puerta cerrada un mes antes, y a mediados de septiembre el gobierno seguía negándose a dar a conocer el texto.[40]

Los movimientos sociales de Senegal apuntan también que su gobierno firmó hace poco un Acuerdo de Asociación Económica (AAE) con la Unión Europea que le cae perfecto en las manos a los minoristas europeos. El acuerdo, que involucra a varios países de África occidental, fuerza a Senegal a retirar gradualmente las barreras a la entrada de productos alimentarios europeos baratos, subsidiados, que dominan en los anaqueles de los comercios al menudeo de Europa.[39] Tales AAE con la Unión Europea son precisamente uno de los muchos acuerdos bilaterales o multilaterales de liberalización del comercio que se imponen a los países africanos, forzándoles a abrir sus fronteras a importaciones alimentarias, lo que facilita que las cadenas de supermercados expandan sus cadenas de suministros a nuevos territorios.

La creación de la Comunidad de Desarrollo de África Austral (conocida por sus siglas en inglés SADC), área de libre comercio desde 2008, por ejemplo, posibilitó que el gigante mercantil Shoprite, sudafricano, se expandiera a partir de su sede. Hoy cuenta con 308 tiendas de abarrotes en el continente fuera de Sudáfrica, 90% de los cuales se hallan en países pertenecientes a la SADC.[40] En 2009, el primer año que entró en vigor el área de comercio de la SADC, las preferencias de ésta le ahorraron a Shoprite un estimado de 12 millones de dólares en embarques de productos de Sudáfrica a sus tiendas en otros países de la SADC.[41]

¡Fuera supermercados!

Manifestación de miembros del colectivo “¡Fuera Auchan!”, en Dakar, 2018. Foto: Dave Design

Sería peligroso asumir que la actual tasa baja de penetración de los supermercados en los sistemas alimentarios africanos significa que no tienen interés en expandirse por todo el continente, o que están contentos con atender tan sólo al 10% de los consumidores africanos, ésos que tienen la posibilidad de comprar importaciones de lujo en relucientes pabellones de compras. Es creciente la avidez de algunas de las cadenas de supermercados más importantes, y de las compañías multinacionales de alimentos que los abastecen, por las enormes y crecientes poblaciones de pobres urbanos en las ciudades, como es evidente en la conducta de Auchan en Senegal.

Laurent Leclerc, director de Auchan Senegal, está convencido de que los supermercados multinacionales como el suyo terminarán sustituyendo a los vendedores locales en el abasto del grueso de los alimentos en África. Los comercios locales, dice: “Seguirán ocupando un sitio en proveer servicios de conveniencia a clientes que salen de sus casas para comprar algo que se les olvidó comprar para preparar la cena, o para abastecerse de algo imprescindible.”[42] Pero desde su punto de vista, los supermercados controlarán, muy pronto, la organización del comercio al menudeo de comida por todo el continente.

Es importante para los africanos darse cuenta que sus sistemas alimentarios están en grave riesgo. Cuando los supermercados se expanden a nuevos países, destruyen los sistemas alimentarios locales, empujando fuera del negocio a los procesadores, proveedores, comercios y vendedores locales, lo que cercena los vínculos que las poblaciones campesinas, pastoralistas y pescadoras habían tejido con los mercados urbanos. Esto socava las culturas alimentarias locales, impulsando un viraje que les aleja de los alimentos tradicionales hacia los comestibles altamente procesados saturados de calorías vacías, ingredientes potencialmente tóxicos. Y aunque inviertan mucho dinero en jalar a los clientes con indicadores de pérdidas y descuentos, en el largo plazo son mucho más caros que los mercados al aire libre y los puestos callejeros, y dificultan que la gente acceda a alimentos saludables.

Esto es lo que los promotores de los supermercados llaman “desarrollo” y la “modernización” de los sistemas alimentarios. Ellos insisten en que utilizan el libre comercio solamente para ayudar a la gente a lidiar con los altos costos de la vida.[43] Pero la realidad es que los gobiernos africanos tienen la opción. Pueden permitir que las grandes cadenas globales de supermercados utilicen sus ventajas políticas, legales y económicas para apoderarse de los sistemas alimentarios locales, o pueden implementar algunas medidas simples que protejan tales sistemas alimentarios y les permitan crecer.

Un punto de partida sería imponer aranceles que protejan al campesinado y los procesadores locales del comercio desleal y subsidiado, que resulta en importaciones de comida de baja calidad. Tomemos el ejemplo de los lácteos. Al terminar el régimen de cuotas de la Unión Europea, y en el momento en que el consumo de lácteos desciende mucho por toda Europa, las compañías de lácteos descargan sus excedentes de producción en África, sobre todo en forma de leche en polvo que luego se reconstituye con grasas vegetales.[44] Las exportaciones de leche en polvo europea a África se triplicaron desde 2009, con devastadores impactos para los productores locales.

“Hay un comercio desleal evidente de la leche europea en el mercado africano”, se queja Adama Diallo, presidente de la National Union of Small Dairies and Local Milk Producers of Burkina Faso (UMPL-B).[45]

Centro comercial en Kampala, 2018. Los supermercados multinacionales tienen la tendencia de abrir centros comerciales en África y al mismo tiempo desarrollar cadenas de restaurantes de comida rápida como KFC.

La situación es particularmente complicada para los productores de lácteos de África occidental, donde los miembros de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeao o ECOWAS por sus siglas en inglés) tienen un acuerdo con Europa de mantener los aranceles a la importación de leche en polvo en no más del 5%. La situación empeorará cuando entre en efecto el AEE firmado por estos gobiernos con la Unión Europea, cuando los impuestos se reduzcan a cero.

Como nos muestra la experiencia africana, son necesarios aranceles fuertes que protejan a los productores y comerciantes africanos de lácteos, del comercio desleal que representa la introducción de leche en polvo. Con tales aranceles, la producción local podría avanzar, proporcionarle a los consumidores urbanos productos lácteos seguros, nutritivos y de mucho mayor calidad que los productos lácteos procesados que imponen las compañías transnacionales en África.[46] Lo mismo es cierto con otros artículos alimentarios como la carne o los cereales. El caso de la industria avícola en Costa de Marfil es otro ejemplo donde los aranceles fueron decisivos en respaldar la producción y la distribución locales.[47]

Los gobiernos africanos deben dejar de hostigar al llamado sector “informal”. Estos vendedores, que son en su mayoría mujeres, requieren ser respetadas y apoyadas para trabajar abasteciendo comida de calidad a la gente mientras se protegen los modos de vida del campesinado africano. Es alentador ver que en algunas ciudades las vendedoras se están organizando para luchar contra la represión gubernamental. En junio de 2018, 2 mil vendedoras ambulantes de Madina, un suburbio de Accra, se negaron a acatar una orden de desalojo diciendo que no dejarían el espacio que ocupaban hasta que el consejo de la ciudad les proporcionara un espacio de trabajo más seguro y nuevo, accesible a sus clientes. Tras meses de campaña, el consejo de la ciudad finalmente accedió a proporcionarles un nuevo espacio, completo, con servicios sanitarios, oficina, bodegas de almacenamiento, luces en las calles, una guardería infantil y un puesto de seguridad.

La población africana tiene que presionar a sus gobiernos en esta dirección. El movimiento ¡Fuera Auchan! en Senegal es un ejemplo inspirador de cómo pueden reunirse los vendedores ambulantes, los campesinos y los consumidores urbanos para defender los sistemas alimentarios locales en oposición a la expansión de los supermercados y las compañías alimentarias multinacionales. Como vemos aquí, tales campañas deben implicar acciones directas dirigidas contra los supermercados y en respaldo de los alimentos locales, pero también deben tender conexiones con movimientos mayores contra los AEE y otras fuerzas estructurales que perpetúan la dominación colonial de África.



[1]  Marché Gueule Tapée : «le Maire Va Passer Sur Nos Cadavres Si…», Sen360: 5 de julio de 2018: https://news.sen360.sn/societe/marche-gueule-tapee-le-maire-va-passer-sur-nos-cadavres-si-1081395.html

[2] “Contre la colonisation du marché sénégalais: «Auchan dégage» lancé par les commerçants de Castors”, Senxibaar, 26 de junio de 2018: http://www.senxibaar.com/actualite/contre-monopolisation-marche-senegalais-auchan-degage-lance-commercants-de-castors/

[3] Olivier Liffran, “Sénégal : Auchan accusé de nuire au petit commerce”, Jeune Afrique, 4 de julio de 2018: http://www.jeuneafrique.com/588593/economie/senegal-auchan-accuse-de-nuire-au-petit-commerce/

[4] "Spécial Afrique : entretien avec Gilles Blin, directeur alimentaire de Mercure International, affilié Casino et U”, Linéaires, 3 de febrero de 2016: http://www.lineaires.com/LA-DISTRIBUTION/Les-actus/Special-Afrique-entretien-avec-Gilles-Blin-directeur-alimentaire-de-Mercure-International-affilie-Casino-et-U-47970

[5] Bintou Bathily, “Afrique subsaharienne : quand Auchan se mesure aux petits marchands”, Jeune Afrique, 2 de julio de 2015: http://www.jeuneafrique.com/mag/241295/economie/afrique-subsaharienne-quand-auchan-se-mesure-aux-petits-marchands/

[6] AT Kearny, “Retail in Africa, Still the Next big thing”, 2015: https://www.atkearney.com/documents/10192/6437503/Retail+in+Africa.pdf/b038891c-0e81-4379-89bb-b69fb9077425

[7] “The Urban Food System of Nairobi, Kenya”, Hungry Cities Report núm. 6, 2017: http://hungrycities.net/wp-content/uploads/2017/11/HC6.pdf

[8] Marie-José Neveu Tafforeau , “Grande distribution :quelles opportunités pour les filières agroalimentaires locales ? Enquête en Côte d’Ivoire”, FARM, marzo de 2017: http://www.fondation-farm.org/zoe/doc/notefarm10_grdedistri_mars2017.pdf

[9] Nelia Patricia Steyn, “Nutritional contribution of street foods to the diet of people in developing countries: a systematic review”, Journal of Public Health Nutrition, 17 (6): 2013: https://www.cambridge.org/core/services/aop-cambridge-core/content/view/2B44AB4E6EF5D992DAD8AEE39B5E5F0F/S1368980013001158a.pdf/nutritional_contribution_of_street_foods_to_the_diet_of_people_in_developing_countries_a_systematic_review.pdf

[10]  https://www.cambridge.org/core/services/aop-cambridge-core/content/view/2B44AB4E6EF5D992DAD8AEE39B5E5F0F/S1368980013001158a.pdf/nutritional_contribution_of_street_foods_to_the_diet_of_people_in_developing_countries_a_systematic_review.pdf

[11] Abel Chikanda and Inês Raimundo, “The Urban Food System of Maputo, Mozambique”, Hungry Cities Report núm. 2, 2016: http://hungrycities.net/publication/hcp-report-no-2-urban-food-system-maputo-mozambique/

[12] “The Urban Food System of Nairobi, Kenya”, Hungry Cities Report núm. 6, 2017: http://hungrycities.net/wp-content/uploads/2017/11/HC6.pdf

[13] Alexandra Therien, “The Impact of the Rise of Supermarkets on Household Urban Food Security: A Case Study of Accra, Ghana”, Tesis presentada a la Universidad de Guelph, enero de 2017: https://atrium.lib.uoguelph.ca/xmlui/bitstream/handle/10214/10248/Therien_Alexandra_201702_MA.pdf?sequence=1

[14] African Food Security Urban Network (AFSUN): https://www.afsun.org/

[15] : C. Skinner and G. Haysom, “The informal sector’s role in food security: A missing link in policy debates?” Working Paper 44. Cape Town: PLAAS, UWC and Centre of Excellence on Food Security, 2016: http://www.plaas.org.za/sites/default/files/publications-pdf/WP44%20SkinnerHaysom.pdf

[16] Marie-José Neveu Tafforeau , “Grande distribution :quelles opportunités pour les filières agroalimentaires locales ? Enquête en Côte d’Ivoire”, FARM, marzo de 2017: http://www.fondation-farm.org/zoe/doc/notefarm10_grdedistri_mars2017.pdf

[17] Reena das Nair, “How SA's big supermarket chains keep out small suppliers”, Fin24, febrero de 2017: https://www.fin24.com/Opinion/how-sas-big-supermarket-chains-keep-out-small-suppliers-20170203

[18] Omer Mbadi, “Cameroun : face à Carrefour, les supermarchés fourbissent leurs armes”, Jeune Afrique, 19 julio de 2017: http://www.jeuneafrique.com/mag/455320/economie/cameroun-face-a-carrefour-supermarches-fourbissent-leurs-armes/

[19] USDA GAIN Report, “Ghana”, 22 de mayo 2017: https://www.pma.com/~/media/pma-files/retail-foods-report-_accra_ghana_5222017.pdf?la=en

[20] Julien Clémençot, “Distribution : MIM, de l’ambition en rayon pour l’Afrique de l’Ouest”, Jeune Afrique, 7 de marzo de 2012: http://www.jeuneafrique.com/142721/economie/distribution-mim-de-l-ambition-en-rayon-pour-l-afrique-de-l-ouest/

[21] Marie-José Neveu Tafforeau , “Grande distribution :quelles opportunités pour les filières agroalimentaires locales ? Enquête en Côte d’Ivoire”, FARM, marzo de 2017: http://www.fondation-farm.org/zoe/doc/notefarm10_grdedistri_mars2017.pdf; “Quand Carrefour aide les filières locales”, Les Échos, 22 de diciembre de 2015: https://www.lesechos.fr/21/12/2015/LesEchos/22091-067-ECH_quand-carrefour-aide-les-filieres-locales.htm#I3OycdOKloZBwl5X.99

[22] “Thierry Vetter, directeur général de Geprocor, filiale export des Mousquetaires”, Les Linéaires, 5 de febrero de 2016: http://www.lineaires.com/LA-DISTRIBUTION/Les-actus/Special-Afrique-Thierry-Vetter-directeur-general-de-Geprocor-filiale-export-des-Mousquetaires-47994

[23] Bintou Bathily, “Afrique subsaharienne : quand Auchan se mesure aux petits marchands”, Jeune Afrique, 2 de julio  2015: http://www.jeuneafrique.com/mag/241295/economie/afrique-subsaharienne-quand-auchan-se-mesure-aux-petits-marchands/  

[24] “Yves Petitpas, président de U Export, en charge des magasins U dans les Dom-Tom et à l'étranger”, Les Linéaires, 4 de febrero de 2016: http://www.lineaires.com/LA-DISTRIBUTION/Les-actus/Special-Afrique-Yves-Petitpas-president-de-U-Export-en-charge-des-magasins-U-dans-les-Dom-Tom-et-a-l-etranger-47975  

[25] Ver PP Machado et al., “Price and convenience: The influence of supermarkets on consumption of ultra-processed foods and beverages in Brazil”, Journal of Appetite, septiembre de 2017: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28526478

[26] Ver el reportaje de investigación de The New York Times, “How Big Business Got Brazil Hooked on Junk Food”, 16 de septiembre de 2017: https://www.nytimes.com/interactive/2017/09/16/health/brazil-obesity-nestle.html

[27] Fumiaki Imamura, Renata Micha, Shahab Khatibzadeh, Saman Fahimi, Peilin Shi, John Powles, Dariush Mozaffarian, “Dietary quality among men and women in 187 countries in 1990 and 2010: a systematic assessment”, Lancet Glob Health 2015; 3: e132–42: https://www.thelancet.com/action/showPdf?pii=S2214-109X%2814%2970381-X

[28] Lisa-Claire Ronquest-Ross, Nick Vink, Gunnar O. Sigge, “Food consumption changes in South Africa since 1994”,  S Afr J Sci. 2015; 111(9/10), Art. #2014-0354: http://dx.doi.org/10.17159/sajs.2015/20140354

[29] Alexandra Therien, “The Impact of the Rise of Supermarkets on Household Urban Food Security: A Case Study of Accra, Ghana”, Tesis presentado en la Universidad de Guelph, enero de 2017: https://atrium.lib.uoguelph.ca/xmlui/bitstream/handle/10214/10248/Therien_Alexandra_201702_MA.pdf?sequence=1

[30] Kate Lyons, “Supermarkets are creating an obesity crisis in African countries, experts warn”, The Guardian, 3 de octubre de 2017: https://www.theguardian.com/global-development/2017/oct/03/supermarkets-creating-obesity-crisis-african-countries-experts-warn-middle-class-malnutrition?CMP=twt_gu

[31] C. Skinner and G. Haysom, “The informal sector’s role in food security: A missing link in policy debates?” Working Paper 44. Cape Town: PLAAS, UWC and Centre of Excellence on Food Security, 2016: http://www.plaas.org.za/sites/default/files/publications-pdf/WP44%20SkinnerHaysom.pdf

[32] Ligeramente modificado para hacer el diálogo entendible para un público internacional

[33] Amos Ngwomoya, “Minister Kamya wants vendors off city streets in 2 months”, Daliy Monitor, 2 de octubre de 2016: http://www.monitor.co.ug/News/National/Minister-Kamya-wants-vendors-off-city-streets-months/688334-3401414-hlo74v/index.html

[34] Nellie Peyton, “Ghana's market women score win against forced eviction”, Reuters, 20 de septiembre de 2018: http://www.thisisplace.org/i/?id=560a9056-ea46-4a87-b4ca-d343dd47932c

[35] Hungry Cities, “The Urban Food System of Nairobi, Kenya”, Report núm. 6, 2017: http://hungrycities.net/wp-content/uploads/2017/11/HC6.pdf; Emmanuel Akinwotu, “From hawkers to criminals: how the Lagos ban on street selling hurts the city”, The Guardian 3 de agosto de 2016: https://www.theguardian.com/cities/2016/aug/03/hawkers-criminals-lagos-ban-street-selling

[36] Banco Mundial, “Investing Across Borders”, 2010: http://iab.worldbank.org/~/media/FPDKM/IAB/Documents/Overview-IAB.pdf

[37] Banco Mundial, “Starting a Foreign Investment Across Sectors”, noviembre de 2013L http://iab.worldbank.org/~/media/FPDKM/IAB/Documents/FDI-Starting-a-Foreign-Investment.pdf

[38] Allan Olingo, “What next for troubled Uchumi and Nakumatt?”, The East African, 22 de septiembre de 2017: http://www.theeastafrican.co.ke/business/What-next-for-troubled-Uchumi-and-Nakumatt/2560-4107908-105g73z/index.html

[39] FRAPP, “Transformons « Auchan dégage », « Non au APE », « France dégage » en vote contre le système et Macky (communiqué)”, 12 de septiembre de 2018: https://www.impact.sn/Transformons-Auchan-degage--Non-au-APE--France-degage-en-vote-contre-le-systeme-et-Macky-communique_a10768.html

[40] Ibidem.

[41] Shoprite Business Overview: https://www.shopriteholdings.co.za/content/dam/MediaPortal/LatestIntegrateReport/IR2017/3_5932_Shoprite_IR_2017E_Distribution_Of_Operations_%26_The_Group.pdf. Ver igualmente GRAIN, “La nueva cara del colonialismo: los acuerdos de asociación económica entre la Unión Europea y África”, 21 de agosto de 2017: https://www.grain.org/e/5795

[42] Nick Charalambides, “What Shoprite and Woolworths can teach us about Non Tariff Barriers in Southern and Eastern Africa”, South African Institute of International Affairs, octubre de 2013: https://www.researchgate.net/publication/272151268_What_Shoprite_and_Woolworths_can_teach_us_about_Non_Tariff_Barriers_in_Southern_and_Eastern_Afric

[43] Laurent Leclerc, director de Auchan Senegal, “On dérange les commerçants mais...” Senpresse, 15 de julio de 2018: http://senpresse.com/societe/103-societe/2769-laurent-leclerc-directeur-d-auchan-senegal-on-derange-les-commercants-mais

[43] Kamagaté Issouf, “Lutte contre la cherté de la vie : Des supermarchés dans la mouvance”, Fratmat, 4 de noviembre de 2016: https://www.fratmat.info/index.php/economie/item/35251-lutte-contre-la-cherte-de-la-vie-des-supermarches-dans-la-mouvance

[44] Cécile Barbière, “Au Sénégal, la production laitière cherche sa voie”, EURACTIV, 27 e septiembre de 2018: https://www.bilaterals.org/?au-senegal-la-production-laitiere&lang=en

[45] Cécile Barbière, “Comment l’UE exporte sa crise du lait vers l’Afrique”, EURACTIV, 1 de marzo de 2018: https://www.euractiv.fr/section/agriculture-alimentation/news/comment-lue-exporte-sa-crise-du-lait-vers-lafrique/

[46] GRAIN, “El gran robo de la leche”, 6 de enero de 2012, https://www.grain.org/article/entries/4447-el-gran-robo-de-la-leche

[47] “Poulet ivoirien : la filière se remplume”, France Info, 1 de mayo de 2018: https://www.francetvinfo.fr/sante/alimentation/poulet-ivoirien-la-filiere-se-remplume_2732591.html

 

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