| Manejo local de la agrobiodiversidad en América Latina Perspectivas y temas para el taller internacional Enero 20 de 2002Introducción América Latina posee una amplia diversidad genética; sus regiones tropicales y subtropicales son el centro de origen de mas del 35% de los productos alimenticios del mundo. En esta región se originaron cultivos como: maíz, fríjol, papa, tomate, calabazas, yuca, ñame, batatas, algodón, tabaco, cacao, además de diversos tubérculos, raíces, cereales, frutales, plantas medicinales y de otros usos. La creación de estas especies y variedades ha sido el resultado del trabajo colectivo y acumulado por miles de generaciones de agricultores, que han desarrollado cultivos adaptados a diferentes características ambientales y requerimientos culturales y productivos.
América Latina posee 8% de la población mundial, pero tiene el 23% de la tierra potencialmente cultivable del mundo (700 millones de hectáreas). La región posee el 46% de los bosques tropicales y 31% del agua dulce del planeta. Se estima que en una hectárea de bosque amazónico puede haber 1000 a 2000 especies vegetales, es decir más de la que existe en toda Europa. Brasil es el país con mayor biodiversidad del planeta, con aproximádamente 55.000 especies, seguido por Colombia, que tiene 45.000; estos datos contrastan por ejemplo con Europa, que en total posee 13.000 especies. Otros países como México, Perú, Ecuador y Costa Rica, tienen una enorme diversidad biológica,
Desde mediados del siglo XX, se presentó un intenso período de urbanización en América Latina; en 1950 el 40% de la población vivía en las ciudades, y el 60% en las zonas rurales; pero hacia 1993, en promedio, más del 70% vivía en las ciudades: (77% en A. del Sur, 53% en A. Central). En países como Bolivia, Guatemala, Honduras y Paraguay el 50% de su población todavía vive en zonas rurales. Se estima que para 2010 la población rural de América Latina será aproximadamente el 21%. Este proceso de urbanización vino acompañado por cambios en la seguridad alimentaria, en los hábitos alimenticios y en la calidad de la nutrición.
En América Latina uno de los mayores obstáculos para el desarrollo de la región son los desequilibrios y las desigualdades de sus sociedades, en particular la inequidad en la distribución de la riqueza, la elevada concentración de la propiedad de tierra y el acceso desigual de los medios productivos especialmente para los pequeños agricultores; lo que ha aumentado la pobreza y la inseguridad alimentaria. Para 1995 había 6 millones de niños mal nutridos en la región. En 1997, 58% de la población era pobre: 135, 5 millones en las ciudades y 85,4 millones en las zonas rurales. Más de 100 millones viven en la miseria extrema.
Para finales de los noventa el 26% de todas las explotaciones seguían controlando el 90% del total de la tierra cultivable, mientras que en el otro extremo, el 50% de las unidades agrícolas controlaba sólo el 2% de la tierra. Existe una distribución de las tierras que acentúa la inequidad; puesto que cada vez los pequeños agricultores están más arrinconados en tierras improductivas, degradadas y de baja calidad y las mejores tierras cada vez están más concentradas en pocas manos y en grupos de poder económico. A inicios de la década del noventa en América Latina existían 15,7 millones de explotaciones rurales de pequeñas unidades familiares, menores de 3 hectáreas; pero en total no tenían más del 7% de las 700 millones de hectáreas cultivadas. Cerca de la mitad de las familias rurales de América Latina y el Caribe carecen de títulos de propiedad de la tierra, y actualmente en muchos países existen fuertes conflictos y levantamientos de numerosas poblaciones indígenas, campesinas y afromericanas, que buscan la recuperación y titulación de sus territorios tradicionales.
En América Latina, existe una situación diferente en las tendencias de distribución de las tierras, mostrando actualmente la siguiente tendencia general: · En Argentina, Uruguay y la región meridional de Brasil, predominan la fincas de tamaño mediano y grandes, de monocultivos mecanizadas. En estas regiones se ha reducido el número de pequeños agricultores y la población rural. · En la región central y meridional de México, las laderas de las montañas de Centro América, la región Andina, Republica dominicana y Nordeste de Brasil, predominan los pequeños agricultores. · En Chile y en las llanuras y laderas tropicales fértiles (Brasil, Colombia, Costa Rica, México), predominan grandes extensiones mecanizadas de monocultivos de café, caña de azúcar, flores, frutas, verduras y plantaciones forestales y también grandes extensiones de ganaderías extensivas, que utilizan fuertes cantidades de agroquímicos
Las reformas agrarias que han adelantado muchos países de América Latina no han generado cambios significativos en la distribución equitativa de la tierra, incluso en algunos países ha aumentado su concentración en pocas manos. Actualmente, luego de los continuos fracasos de los modelos de reforma agraria implementados en la región, se ha impulsado una nueva estrategia de reforma agraria basada en el mercado, que se guía por el principio de la “no expropiación de tierras a los terratenientes” y busca que la transferencia de tierras sea voluntaria a través de mecanismos de financiación. Este modelo se está aplicando en países como Brasil, Colombia, Guatemala (FAO,2000); pero en la mayoría de los casos no se han logrado avances significativos, puesto que voluntariamente los terratenientes sólo estarían dispuestos a poner en el mercado tierras improductivas.
Modelos de agricultura en la región En los años sesenta se presentó una gran preocupación en el mundo, incluido América Latina, por el crecimiento alarmante de la población especialmente en los países del Sur. Esta situación generó que desde los países del Norte, los organismos internacionales y centros de investigación, se planteara como única alternativa para resolver el problema del hambre y de la creciente demanda de alimentos en el mundo, un cambio estructural en las políticas y en los enfoques de la agricultura; igualmente trasformaciones en tecnologías para producir alimentos y materias primas. Es así como se diseñaron sistemas de producción altamente intensivos basados en los monocultivos mecanizados y la utilización de semillas “mejoradas” de alta respuesta a insumos externos; los cuales se basan en modelos denominados “Revolución Verde”.
Evidentemente la introducción de las tecnologías de la "Revolución Verde” aumentó el volumen de alimentos en el mundo especialmente en los países del Norte, incluso actualmente hay una sobreproducción de alimentos. Pero si se analiza cómo ha sido la disponibilidad de estos alimentos y su distribución por habitante en el planeta, se observa que esta última está muy por debajo de la producción mundial. Entonces las diferencias que existen entre la producción y el acceso de alimentos se evidencia en los 800 millones de personas que actualmente sufren hambre en el mundo, lo que indica que el problema de fondo del hambre no es sólo de carácter "tecnológico", sino que es un problema predominantemente político, económico y de distribución y acceso equitativo de alimentos y de los medios productivos.
La introducción de tecnologías intensivas basadas en la química agrícola, la genética y la mecanización, han generado especialmente en nuestros países la pérdida de gran parte de la biodiversidad. En los últimos 40 años la producción de insecticidas y herbicidas en el mundo ha crecido en cerca de 1200% (FAO - Agrostal/Pc, 1994) y esto va acompañado de la alarmante erosión genética de la biodiversidad del planeta. Es crítico el caso de los recursos fitogenéticos, puesto que en este siglo se ha perdido más del 85% de las variedades de los principales cultivos que sustentan la agricultura y la alimentación en el mundo. Igualmente el modelo de la Revolución Verde, generó la transformación y pérdida de muchos de los sistemas de agricultura locales y conocimientos tradicionales, que se han basado en el manejo de la amplia diversidad presente en nuestros países.
¿Qué ha pasado con los recursos naturales de América Latina en las últimas décadas? Deforestación: Hasta 1974 casi la mitad de América Latina estaba cubierta por bosques. Desde 1960 han desaparecido mas de 250 millones de hectáreas de bosques y actualmente la tasa de deforestación continúa a ritmo alarmante, principalmente en América Central, México y en la región Amazónica de Brasil y Colombia. Esta situación ha generado fuertes impactos sobre los suelos, las cuencas hidrográficas, la biodiversidad y ha generado cambios climáticos. Las causas principales de la deforestación son la expansión de las zonas agrícolas y ganaderas, los procesos de colonización y la explotación forestal para uso industrial, entre otros.
Degradación de los suelos: Actualmente más de 220 millones de hectáreas en América Latina sufre degradación moderada o grave. Entre el 40 y 60% de las zonas de ladera de los Andes y Centroamérica y de la selva amazónica tiene problemas de erosión. Adicionalmente en varias regiones con agricultura intensiva mecanizada, se ha incrementado el problema de salinización y alcalinización. La degradación de los suelos son causados principalmente por la deforestación y la expansión de la frontera agrícola hacia áreas marginales, los monocultivos intensivos inapropiados para ecosistemas frágiles y la ganadería extensiva.
Consumo de Agroquímicos: Según la FAO, 1995, el consumo de fertilizantes químicos en América Latina aumentó de 3,6 millones de Toneladas en 1973 a 8,0 millones de Ton. en 1993. Entre 1983 y 1993, el uso de insecticidas aumentó el 67% y el de herbicidas 146%. Esta situación ha generado fuertes impactos ambientales, como pérdida de biodiversidad, daños y contaminación en ecosistemas naturales y de fuentes de aguas, resistencias de plagas, enfermedades y malezas y problemas de salud pública por intoxicaciones y por efectos residuales en los alimentos. En varios países de la región Andina y de Centro América 50 de los 250 productos químicos utilizados, están prohibidos en otros lugares.
Los cultivos transgénicos En años recientes, el desarrollo de las técnicas de rADN recombinante hizo posible trasladar características genéticas entre plantas, animales y microorganismos, originando así los llamados "organismos genéticamente modificados (OGM) o Transgénicos". Esta manipulación genética abrió a la industria biotecnológica enormes posibilidades para el uso, manejo y aplicación comercial de los recursos genéticos. Para el desarrollo de estas nuevas tecnologías la industria de los países del Norte busca tener libre acceso a los recursos genéticos, mediante la realización de actividades de bioprospección y biopiratería en países como los latinoamericanos, que son centro de origen de biodiversidad agrícola y silvestre. Estos recursos genéticos son conservados en bancos de germoplasma y sobre ellos se aplican sistemas de propiedad intelectual mediante patentes biológicas y derechos de obtentores vegetales (DOV), pasando por encima los derechos soberanos que tienen nuestros países y los derechos colectivos de las comunidades locales de donde son originarios.
De la misma manera que sucedió con la Revolución Verde, ahora la industria biotecnológica para introducir los transgénicos, plantea que la única forma de garantizar la disponibilidad de alimentos en el mundo en el nuevo siglo y resolver el problema del hambre, solo es posible mediante el desarrollo de “supersemillas” y de productos modificados genéticamente. Pero la mayoría de las innovaciones biotecnológicas actuales no responden a las necesidades para la agricultura y la alimentación de la mayoría de las poblaciones humanas, sino que buscan generar OGM de alto valor comercial, protegidos DPI (Patentes) que permitan el control total de los medios productivos. Pero las empresas no quieren invertir dinero para la evaluación de bioseguridad, es decir los riesgos e impactos ambientales, socioeconómicos y en la salud que pueden generar estos organismos GM.
Se ha presentado un crecimiento exponencial del área cultivada en el mundo con transgénicos. En el año 1996 se tenían sólo 2.3 millones de hectáreas. En el año 2000, se sembraron 44.2 millones de hectáreas con cultivos transgénicos, de los cuales el 74% del área plantada, 32.7 millones de has. corresponde a cultivos resistentes a herbicidas principalmente con cultivos de soya, maíz y algodón. De estos 25.8 millones es decir el 59% del área total se sembró con soya RR de Monsanto resistente a Glifossato. Los países con mayores áreas son: Estados Unidos con 30.3 mill. de has., seguido por Argentina con 10.3 millones de has. y Canadá con 3 millones de has. (ISAAA,2000).
En América Latina la prioridad y mayor presión de la industria para la introducción de transgénicos se basa en soya y maíz GM en los países del Cono Sur, y principalmente en maíz GM en México, en los países Andinos y en Centroamérica. En varios países existen investigaciones y ensayos de campo con cultivos GM de papa, algodón, yuca, arroz, tomate, tabaco, entre otros. Pero el aspecto mas crítico en América Latina es la introducción masiva de transgénicos a través de la importación de alimentos, especialmente de maíz y soya de EEUU y Argentina, sin el debido control y aplicación de las normas de bioseguridad.
Impacto de la globalización, liberación de la economía y los acuerdos comerciales en los pequeños agricultores.
En América Latina los ajustes en los años ochenta y noventa trajeron reformas estructurales de los Estados, que incluyó la apertura, la desregularización y la liberación unilateral de sus economías y de sus mercados; también la reducción de las barreras comerciales, las privatizaciones de las actividades del Estado y se presentaron drásticas modificaciones del rol de los gobiernos. Los programas de ajuste exigieron reducciones en el gasto público especialmente en la seguridad social de salud, educación y en la agricultura; pero en la mayoría de los países los gastos en burocracia del Estado, la deuda externa y la corrupción han aumentado desproporcionadamente. El sector agrícola en América Latina entre los años 1998 y 2000 mostró bajo crecimiento de la producción puesto que sólo estuvo alrededor del 2%.
El modelo de liberación de las economías obligó a los Estados a eliminar el proteccionismo y los subsidios del sector agrícola, pero esto sólo ha ocurrido en los países del Sur, puesto que los países desarrollados siguen protegiendo y subvencionando este sector. Según el OCDE, la transferencia al sector agrícola en estos países del Norte fue de 362 mil millones en 1998. La subvención de los productos agrícolas producidos en el Norte ha bajado sus precios en el mercado internacional, pero los costos de producción en los países del Sur se han incrementado enormemente, dejando a muchos de los productos fuera del mercado nacional e internacional por exclusión competitiva.
Actualmente enormes cantidades de productos básicos de la alimentación, que son subsidiados en los países del Norte, se están exportando a través de un mundo “sin barreras”, y entran a competir con las debilitados y asfixiados productores nacionales. La distorsión de los mercados internacionales ha afectado en la mayoría de los países de América Latina principalmente al sector de la agricultura tradicional y a los pequeños agricultores que abastecen el mercado interno. En muchos países ha caído drásticamente la producción nacional de maíz, frijol, papa, arroz, entre otros; que hasta hace pocos años se autoabastecían en la mayoría de los países de la región, pero que ahora son importados.
En la región los programas de tributación de los Estados en las últimas décadas han drenado los excedentes agrícolas para subvencionar a los sectores industriales de las ciudades, lo que ha generado una disminución y crisis en el sector agrícola y en el nivel de vida de la población rural. Las políticas macroeconómicas nacionales han generado apoyos y acciones discriminatorias en el sector rural, promoviendo el desarrollo de los sectores agroindustriales mediante la asignación de créditos subvencionados dirigidos a los exportadores; pero el Estado ha dejado a la deriva a los pequeños agricultores y a los productores de los sectores agropecuarios para el consumo nacional. Los acuerdos comerciales que existen en la región como: El tratado de Libre Comercio de Norteamérica TLC, La Comunidad Andina de Naciones, MERCOSUR, el Mercado Común Centroamericano y los acuerdos bilaterales; igualmente la iniciativa para conformar un Acuerdo de Libre Comercio de las Américas ALCA;, en general han sido los escenarios y mecanismos para la implementación de los modelos de libre comercio en la agricultura, que han ahondado la crisis especialmente de los sistemas de producción de los pequeños agricultores.
Los pequeños agricultores campesinos e indígenas de América latina Los pueblos indígenas, campesinos y comunidades afroaméricanas, son los sectores más afectados por los modelos macroeconómicos aplicados a la agricultura de los países de América Latina. En las últimas décadas se han generado múltiples movimientos indígenas y campesinos que han luchado por la recuperación y el acceso a la tierra, a los territorios tradicionales y a los medios productivos. Igualmente han surgido numerosas reacciones e iniciativas frente a las políticas y acciones de los Estados que no han permitido a los pequeños agricultores tener una vida digna y sustentable, basada en su sus formas de vida y de producción tradicionales.
Han surgido movimientos como: el Sandinista en la revolución Nicaragüense, el movimiento Zapatista de los indígenas de Chiapas México, el movimiento de la Confederación Nacional indígena de Ecuador que ha promovido revueltas a nivel nacional y el movimiento de Vía Campesina que aglutina numerosas organizaciones campesinas y locales de todo el mundo. También en varios países se han dado luchas por las tierras, como es el caso del Movimiento de los sin tierra en Brasil (MST), los pueblos indígenas y comunidades campesinas de Colombia, los indígenas Mapuches de Chile y los indígenas y campesinos de Bolivia.
Especialmente desde la década de los ochenta han surgido en América Latina una gran cantidad de iniciativas y propuestas alternativas de organizaciones campesinas e indígenas, como respuesta al fracaso de los modelos basados en la “Revolución Verde”. Estas iniciativas de agricultura sustentable tienen sus bases en el manejo de la biodiversidad y en una relación armónica entre la agricultura y el medio ambiente, en donde se incorporan y combinan la agricultura tradicional ancestral con técnicas y principios basados en enfoques modernos de la agroecología.
Existen muchos ejemplos en América Latina sobre estas iniciativas, las cuales se han multiplicado fuértemente especialmente en la última década y han surgido varias redes de experiencias agroecológicas a nivel local, nacional y regional. Dentro de éstas se destacan: El Movimiento Agroecológico de América Latina y el Caribe (MAELA), que aglutina varias redes nacionales y organizaciones independientes. Igualmente en muchos países existen redes nacionales y numerosas organizaciones, comunidades, agricultores y ONGs que tienen experiencias basadas en el manejo local de la biodiversidad y los enfoques agroecológicos.
Proyecto Cultivando Diversidad En el contexto del florecimiento de experiencias locales sobre el manejo de la biodiversidad, en los países del Sur, se desarrolla actualmente el Proyecto Cultivando Diversidad, que es una iniciativa a nivel mundial, en donde participan principalmente organizaciones y grupos locales, pero también instituciones de América Latina, Asia y Africa. En el marco del proyecto C.D. se realizará Taller Internacional en mayo de 2002. Previo a este evento se realizaron en el año 2001 los talleres regionales preparatorios. El Taller regional de América Latina se realizó entre el 15 y 18 de septiembre de 2001 en Sasaima Colombia. El proceso preparatorio del taller comprendió la convocatoria, consultas con organizaciones y personas que trabajan en estos temas y selección de experiencias a ser documentadas. En América Latina se seleccionaron para ser documentadas 11 experiencias locales. El proceso de documentación de las experiencias fue realizada previo al taller regional por cada grupo local con el apoyo de la institución acompañante en su región. Uno de los objetivos del taller América Latina fue permitir el intercambio de estas experiencias locales; igualmente proveer insumos para la discusión y compartir las experiencias al nivel local, nacional, regional e internacional entre los grupos involucrados en el manejo local de la biodiversidad, para aprender de los logros de las experiencias, identificar los cuellos de botella y para articular nuevas estrategias, acercamientos y proyecciones del trabajo. En el taller fueron presentadas las experiencias, mediante stands, elaborados por cada uno de los grupos. Además en el taller se realizaron varios reflexiones y trabajos en grupos sobre temas relacionados con la problemática del manejo local de la agrobiodiversidad en América Latina y sus posibles soluciones.
Experiencias locales de América Latina seleccionadas para ser documentadas - Proyecto C.D.
o NICARAGUA: La conservación de suelos y la diversificación en Sistemas Productivos de Pequeños Campesinos en el Municipio de la Concepción, Masaya. Programa Campesino a Campesino (PcaP) o PERÚ: La crianza campesina de la diversidad en la comunidad Campesina de Vicos - Ancash. Comunidad Vicos y Asociaciòn URPICHALLAY o ARGENTINA: El árbol y la agricultura campesina. Formosa – Pirané (Argentina). Asociación de Pequeños Productores del Sur Formoseño , Cooperativa la Carpincha e INCUPO. o ECUADOR: Chacras de Producción y Conservación de la Biodiversidad. Pastaza, piedemonte Amazónico. Organización de Pueblos Indígenas de Pastaza (OPIP). Com. indígenas (etnia ichwa) y TERRANOVA o BRASIL: Agricultura familiar: Defendiendo una agricultura familiar y la diversidad de Solanea. Sindicato dos trabalhadores Rurais de Municipio de Solanea - Paraíba y AS – PTA. o BOLIVIA: Estrategias campesinas para conservar la diversidad agrícola en el Ayllu Ayllu Majasaya Mujlli. Comunidades de Ayllu Majasaya Mujlli (Tapacari - Cochabamba) y AGRUCO o BRASIL: Experiencia de manejo de recursos genéticos amazônicos por los índios Xingu (Mato Grosso, Nordeste amazónico). ATIX e Instituto socioambiental o COLOMBIA: Experiencias de manejo local de biodiversidad por organizaciones indígenas y campesinas de Colombia. 22 Organizaciones locales de las Regiones Caribe y Andina. o CUBA: Fincas integradas, ganadería/agricultura para cultivar biodiversidad. Grupos de agricultores de 5 provincias e Inst. de Investigaciones de Pastos y forrajes o REPÚBLICA DOMINICANA: Desarrollo Agroforestal Integral de Zambrana (Cotuí-Prov. Sánchez Ramírez). Asociación de Productores Agroforestales de Zambrana (APA) y ENDA Caribe o MÉXICO: La producción del café orgánico y su contribución al manejo y conservación de los recursos naturales, Tierras altas de Chiapas. Unión de Ejidos y Comunidades cafeticultores Beneficio “MAJOMUT”
Desafíos para el manejo local de la Agrobiodiversidad
La siguientes reflexiones han surgido de los grupos de trabajo realizados por los participantes del taller latinoamericano de Cultivando Diversidad, teniendo como guía de referencia las siguientes preguntas: · ¿Cuáles son los principales problemas para la consolidación de su experiencia y las perspectivas para su solución? · Qué hacemos después de este taller? · Cómo difundir los resultados del proceso del Proyecto Cultivando Diversidad.
Problemas: o Visión y política del gobierno contraria a la conservación y protección de la biodiversidad y que desconocen a los Campesinos. Los programas gubernamentales no dan apoyo técnico y de financiamiento a las iniciativas de las Organizaciones locales para realizar actividades de promoción, capacitación y divulgación, de las propuestas con enfoque agroecológico. o Existen muchos campesinos y comunidades sin tierra o que no poseen un territorio mínimo y adecuado para poder sobrevivir. Las mejores tierras están concentradas en muy pocas manos. o Los programas gubernamentales y las multinacionales promueven sistemas productivos agroindustriales, basados en monocultivos, en semillas y razas de animales de alta respuesta a insumos y semillas transgénicas, también el uso intensivo de agroquímicos. Estos modelos productivos han generado fuertes impactos ambientales y socioeconómicos en las comunidades locales y amenazan y desplazan la agricultura basados en la diversidad de semillas de los agricultores. o Se promueve la sustitución de los sistemas tradicionales de conservación de semillas in situ por la conservación ex situ, en bancos de germoplasma controlados por el Estado y por los centros internacionales de investigación agrícola, originándose así la pérdida de las semillas tradicionales. o Para resolver la limitación de agua, los gobiernos proponen grandes obras que benefician principalmente a los sectores agroindustriales y se deja a los pequeños agricultores por fuera de los programas de acceso al agua para regadío. o Degradación de los ecosistemas por el establecimiento de megaproyectos como: petroleros, hidroeléctricas, carreteras, en territorios indígenas que generan impactos ambientales, sociales, culturales y productivos. o Pérdida de los recursos naturales, especialmente de la agrobiodiversidad que sustenta la seguridad alimentaria de las comunidades locales. o Falta de medios de comunicación y transporte a las comunidades locales, que les permita conectar sus sistemas productivos al mercado. o El mercado no valoriza y acepta las semillas y productos tradicionales campesinas y locales que no cumplan con los patrones de homogeneidad y presentación preestablecidas. Igualmente los intermediarios no permiten la viabilidad económica de los productos locales en los mercados. o Falta de conocimiento por parte de los pequeños agricultores de técnicas adecuadas para la conservación y producción comercial de semillas locales. o Las políticas gubernamentales, los centros de investigación y la industria realizan actividades de investigación que permiten y promueven la biopiratería, el biocomercio y el patentamiento de los recursos genéticos y conocimientos tradicionales; violando así los derechos colectivos sobre la biodiversidad, puesto que estos son patrimonio colectivo de las comunidades de donde son originarios. o Los programas gubernamentales del sector agrícola, los sistemas de educación formal y de salud no valorizan la cultura, los sistemas productivos locales y no reconocen la medicina tradicional; lo que lleva a la pérdida de la identidad cultural, de los saberes locales y de la biodiversidad. Igualmente la introducción de modelos de vida ajenos a la cultura tradicional de las comunidades locales han generado cambios en las costumbres, los conocimientos, creencias, religiones, fiestas tradicionales, hábitos de consumo, alimentación y vestimenta. o Manipulación de los medios de comunicación que promueven los intereses de las multinacionales e invisibilizan los sistemas de agricultura tradicionales. o Presión por los frentes de colonización en los territorios indígenas, lo que ha originado una pérdida de la identidad cultural y de los sistemas de producción tradicionales. Igualmente la migración de los jóvenes a las ciudades interrumpe la transmisión de conocimiento y preservación de los sistemas productivos locales. o Dificultades en la capacidad de gestión de las propuestas agroecológicas, por parte de las organizaciones locales. o Desarticulación y bloqueo por parte de las políticas publicas y la ingerencia de los partidos políticos, sobre los movimientos y organizaciones indígenas y campesinas que luchan por sus derechos y reivindicaciones ante el Estado y los grupos de poder; que en algunos casos generan persecución y extermino de lideres de las organizaciones y el desplazamiento de poblaciones locales de sus territorios. o La introducción de cultivos ilícitos que ha generado fuertes impactos ecológicos, sociales, económicos, políticos, que ha llevado a la pérdida de los modos de vida tradicionales, ha generado condiciones de violencia y el desplazamiento de comunidades locales.
Propuestas o Incidir en las entidades estatales para que cambien su visión con respecto a la agricultura tradicional, para que se reconozca y se le dé financiamiento a la agricultura familiar; mediante la implementación de programas de apoyo a iniciativas y experiencias locales basadas en el manejo de la biodiversidad y a enfoques agroecológicos, la reforestación con especies nativas y de la medicina tradicional y el desarrollo de planes de acceso, de infraestructura y de manejo del agua acordes con las necesidades de los pequeños agricultores. o Presionar al Estado para que abra espacios de consulta y participación de las comunidades locales y sus organizaciones, en el diseño e implementación de políticas y legislaciones que protejan los derechos colectivos de las comunidades sobre la biodiversidad y conocimientos tradicionales y a la seguridad alimentaria. o El estado debe diseñar políticas reales y efectivas respecto a la distribución justa y equitativa de las tierras a los campesinos y que reconozca la titulación colectiva de territorios tradicionales, de tal forma que sean controlados y manejados por comunidades indígenas y locales. o Promover y fomentar propuestas y experiencias con enfoque agroecológico que realizan las organizaciones locales y los agricultores, basadas en la recuperación, conservación, mejoramiento, producción e intercambio de semillas locales adaptadas a condiciones y necesidades locales. También mediante prácticas de conservación y manejo de suelos y de fuentes de agua. o Promover y recuperar la identidad cultural, los conocimientos tradicionales, los sistemas de educación tradicional y los procesos de organización comunitarios, mediante la reflexión colectiva sobre los problemas y la búsqueda de propuestas alternativas. o Fortalecer la capacitación y cualificación de los comunidades y sus organizaciones en el manejo agroecológico de sus parcelas, en la organización comunitaria, la gestión de proyectos productivos y la administración de los recursos. o Impulsar la autosuficiencia y seguridad alimentaria, tanto en cantidad como en calidad, basada en el manejo de la biodiversidad local y la producción orgánica. o Desarrollar y fortalecer los espacios y redes de comercialización que incluya las semillas y los productos locales basados en la biodiversidad. También sistemas de certificación orgánica controlada por las organizaciones campesinas y de agricultores. o Rechazar las patentes biológicas y de todas las demás formas de privatización de la vida. Establecer condicionamientos y mecanismos de control para las actividades de bioprospección y biocomercio realizados en territorios de comunidades locales, de tal forma que permita garantizar la protección y el reconocimiento de los derechos colectivos sobre la biodiversidad y los conocimientos tradicionales.
¿Qué hacemos después del taller y Cómo difundir los resultados del C.D.? o Identificar y articular los aspectos comunes y complementarios de las experiencias locales que participan en el Proyecto C.D. Avanzar en el trabajo metodológico y en el seguimiento del Proyecto. Promover el intercambio, socialización y difusión de la información generada del taller con otras iniciativas y organizaciones de base. Buscar alianzas con otras organizaciones locales y promover su participación en el Proyecto CD. Difundir a nivel nacional e internacional, la declaración del taller. o fortalecer diferentes niveles de formación de las organizaciones locales en aspectos como: la identidad cultural, el intercambio de saberes tradicionales y la promoción de la educación formal y tradicional de promotores locales en aspectos de el debate político y organizativo. Crear conciencia sobre la importancia de la biodiversidad en las comunidades campesinas y en las zonas urbanas. o Crear una Red Andina de Organizaciones locales, con el fin de promover la comunicación e intercambio de experiencias locales. Elaborar una cartera de proyectos sobre la conservación de la biodiversidad y gestionar el financiamiento para fortalecer el accionar de la Red. o Influenciar las políticas públicas en aspectos como: asignación de recursos públicos para apoyar sistemas de conservación y manejo de la biodiversidad local, cambio en las leyes que permitan el reconocimiento y establecimiento de mercados de semillas locales, elección de gobernantes comprometidos que apoyen las iniciativas agroecológicas locales y la conservación in situ. o Fortalecer en las Organizaciones locales la capacidad técnica en aspectos sobre: conservación local de semillas, conservación y manejo del suelo y agua y control biológico de plagas y enfermedades. Igualmente, llevar estos temas a la práctica mediante actividades de capacitación e intercambios entre los grupos locales, utilizando metodologías basadas en enfoques de “campesino a campesino”, de participación comunitaria y a través de publicaciones populares que permitan una mejor comprensión de estos temas.. Igualmente la difusión de estos temas a personas interesadas. o Utilizar diferentes medios de comunicación, para realizar denuncias, campañas y sensibilización de las entidades nacionales e internacionales y a la sociedad en general sobre aspectos que afectan la conservación y manejo de la biodiversidad; igualmente, para promover las propuestas de agricultura sostenible que realizan las organizaciones locales. Puntos de discusión para el Taller Internacional
o DPI – bioprospección – biopiratería o Derechos colectivos y comunitarios. o Sistemas regulatorios sobre Biodiversidad y Bioseguridad o CDB – FAO o Biodiversidad y genero o Globalización – OMC – Impacto en los agricultores o Conservación insitu vrs. conservación exsitu o Impacto de los OGM en la biodiversidad de los agricultores. o Empoderamiento y control local - Investigación, acción participativa
o Experiencias locales de manejo de la biodiversidad CD (África – Asia – A. Latina ) o Otras iniciativas relacionadas con el manejo de la agrobiodiversidad local. Principales problemas para la consolidación de las experiencias locales de manejo de la biodiversidad en América latina y las perspectivas para su solución.
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