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Por Elizabeth Bravo, OILWATCH (*)

América Latina es la región con mayor biodiversidad en el Planeta, principalmente porque se extiende desde los 30 grados de latitud norte hasta el polo sur, albergando ecosistemas tan diversos como desiertos como el de Sonora y Atacama, regiones polares, bosques húmedos tropicales y sabanas, entre otros. Contribuye a esto la presencia de la cordillera de los Andes que en la región tropical crea una serie de pisos ecológicos que replican los distintos ecosistemas del Planeta, el macizo Guayanés y la meseta brasileña, y la incidencia de otros factores como el alto grado de vulcanismo y las corrientes marinas.

La región cuenta también con importantes reservas petroleras que han sido explotadas desde inicios del siglo XX. La actividad petrolera ha generado una serie de impactos ambientales de gran importancia para la biodiversidad y el medio ambiente en general, y los mismos se tratan en este artículo.

Sangre y petróleo en América Latina

Aunque Estados Unidos es un país líder en producción petrólera, es también el primer consumidor; su economía así como la de Europa y Japón depende del petróleo (Cuadros 1 y 2).

En la década de 1970 Estados Unidos llegó a su pico máximo de producción; sin embargo, su demanda sigue en aumento. Por tal motivo, su Vicepresidente, reunido con oficiales de varias empresas petroleras, de la industria nuclear y del carbón, desarrollaron una estrategia a largo plazo en materia energética. Ellos determinaron que en los próximos años, aumentará su dependencia del petróleo extranjero; prevén que ésta pasará del 52% en el año 2002, al 66% en el año 2020. El consumo subirá de 10,4 mil millones de barriles al día de 2001, a 16,7 mil millones de barriles al día en el año 2020.

Para alcanzar esta meta el gobierno de Estados Unidos tendrá que convencer a sus aliados proveedores extranjeros para incrementar la producción; sin embargo, la única región que puede incrementar sustancialmente los volúmenes de explotación de crudo es el Golfo Arábigo. Pero esta es una región inestable, por lo que se ha propuesto aumentar la diversidad geográfica de sus proveedores, poniendo su mira en zonas tales como el Mar Caspio especialmente Azerbajan y Kazakastán, el África Sub-Sahariana con énfasis en mares profundos de Angola y Nigeria y América Latina, especialmente Colombia, Venezuela y México. Sin embargo, también identifican a todas estas regiones como inestables, por lo que establecen una relación entre la política y la defensa. Esto explica el hecho de que la seguridad energética sea una de las principales claves de la política exterior de Estados Unidos, lo que hace que sea imperativo asegurar la presencia militar de este país en estas regiones.

En América Latina han habido por lo menos dos guerras que en la década de los 40 estuvieron relacionadas con el petróleo: la guerra del Chaco, donde Paraguay perdió una porción del país con importantes yacimientos petroleros, y la guerra entre Ecuador y Perú. En los 80 la guerra civil que azotó a Guatemala se centró en el Izxcan, zona donde al momento se exploran reservas petroleras, luego de que la población indígena fue obligada a desplazarse.

 

Cuadro 1. Producción de petróleo por países pertenecientes a la OPEP y otros

(en miles de barriles diarios, en junio de 2002)

 

Países de la OPEP

Producción

Otros países

Producción

Arabia Saudita

7.535

Estados Unidos

7.761

Irán

3.340

México

3.570

Venezuela

2.280

China

3.340

Emiratos Árabes

1.960

Noruega

3.060

Nigeria

1.910

Canadá

2.407

Kuwait

1.885

Omán

910

Irak

1.640

Argentina

810

Libia

1.320

 

 

Indonesia

1.120

 

 

Argelia

 

820

 

 

Qatar

640

 

 

Total 24.450

 

Total 21.858

% sobre el total mundial 33,2

 

% sobre el total mundial 29,7

Fuente: Clarck, 2004.

¿Por qué eran las Islas Malvinas lo suficientemente importantes para que Inglaterra entre en guerra con Argentina? En ese tiempo de guerra, la gente ahí creía que el motivo real para la guerra era el petróleo. Hoy, luego de varios años después de la guerra, Argentina y Gran Bretaña han trabajado en licencias de exploración conjunta off-shore de las Islas Malvinas, en una "Area Específica de Cooperación". Cuatro compañías Shell, Amerada Hess, LASMO, y la canadiense International Petroleum Corp encabezan los consorcios internacionales en la primera ronda de exploración de Malvinas.

Pero el caso más reciente es el del Plan Colombia, que tiene como objetivo controlar la producción petrolera en ese país. El Plan Colombia se ha centrado en la región del Putumayo en la Amazonía de ese país, donde si bien la producción petrolera no es muy importante, las nuevas licitaciones nos insinúan que las reservas podrían ser mayores que las conocidas. La mayor parte de la producción es manejada en forma directa por Ecopetrol, pero existen contratos de asociación con empresas norteamericanas. El problema en la región es el continuo sabotaje que sufre la infraestructura petrolera por parte de los ejércitos irregulares existentes en ese país, lo que significa para la industria petrolera importantes pérdidas económicas. En otras partes del país la industria petrolera ha sufrido atentados, perjudicando a empresas estadounidenses como Occidental y BP. El Presidente Bush anunció que parte del Plan Colombia incluirá la protección a Occidental.

En relación a Hugo Chávez, varios analistas han señalado el papel que jugó la política petrolera en el golpe perpetrado en su contra en abril de 2002. Desde su subida al poder en 1998, su política irritó a Washington, especialmente el importante papel que jugó en la rehabilitación de la OPEP y la estabilización de los precios petroleros en marzo de 2000, los mismos que se cuadruplicaron en relación al precio que tenían en 1999. Por otro lado, la Nueva Constitución, fuertemente auspiciada por Chávez, prohíbe la privatización de la empresa petrolera estatal. Más tarde, Chávez lanzó un acuerdo petrolero con Cuba para venderle crudo a precios subsidiados, y finalmente realizó un cambio de las autoridades petroleras.

 

Cuadro 2. Consumo mundial de energía en el año 2001

(en millones de equivalentes de barriles de petróleo)

 

Región

Petróleo

Gas

Carbón

Electricidad

Norte América

7.098,1

4.119,6

5.014

3 954,6

Australasia

7.019,4

1.825,2

9.215,1

612,9

Europa

5.486,0

2.810,6

2.862,3

910,6

AL & Caribe

2.135,4

955,5

238,8

588,5

Medio Oriente

1.489,5

1.204,6

66,6

3,7

Ex Unión Soviética

1.223,9

3.279,7

3.664,1

265,0

África

844,3

359,5

823,4

52,0

Fuente: OLADE. Sistema de Información Económica Energética

Explotación petrolera en áreas protegidas

Tradicionalmente los conservacionistas han visto las áreas protegidas como zonas donde no pueden haber seres humanos, y en varios países del mundo se ha despojado a comunidades enteras de sus de sus tierras ancestrales para ser declaradas como Parques Nacionales. En otros países las comunidades tienen derecho de uso, pero han perdido sus derechos territoriales, pues las áreas protegidas pertenecen al Estado. Sin embargo, en muchos países los Estados han autorizado la realización de actividades mineras y petroleras dentro de estas áreas, lo que atenta contra los objetivos por los cuales estas zonas fueron creadas. Algunas áreas protegidas con actividades petroleras en América Latina se encuentran en el Cuadro Nº 3.

En algunos casos, la declaración de áreas protegidas ha servido como una estrategia para permitir la entrada de empresas mineras y petroleras, sin la interferencia de poblaciones humanas, y se ha declarado que las actividades de extracción de recursos no renovables son compatibles con la conservación. Además, muchas ONG participan en la elaboración de planes de manejo de las empresas, o actúan como subcontratistas para llevar a cabo actividades de monitoreo para las empresas, lo que socava las acciones de resistencia de las poblaciones locales por la defensa de sus derechos territoriales y vivir en un medio ambiente sano y libre de contaminación.

 

Cuadro 3. Áreas protegidas intervenidas con actividad petrolera en América Latina

País

Reserva (R) Parque (P) Territorio

Sitios RAMSAR

Reservas de biósfera

Guatemala

R. de la Biósfera Maya

Laguna del Tigre

Laguna del Tigre

Maya

México

R. de la Biósfera Pantanos de Centla

Laguna del Carmen

P. Nacional El Vizcaíno

Laguna del Carmen

Pantanos de Centla

 

Pantanos de Centla

 

Perú

Tambopata – Tandamo

Parque Nacional Manú

 

 

Bolivia

P. Nacional Carrasco

P. Nacional Isodoro Sécure

Territorio indígena Weenayek

 

 

Ecuador

P. Nacional Yasuni

R.Faunística Cuyabeno

R. Biológica Limoncocha

Bosque Protector Pañacocha

R. Ecológica Cayambe Coca

 

 

Nicaragua

R. Miskito

 

 

Panamá

P. Nacional Dariem

P. Nacional Amistad

 

 

Fuente: Oilwatch, 1999.

Impactos de la explotación petrolera

-Sobre la biodiversidad

La zona de mayor biodiversidad se encuentra en los bosques tropicales y los mares, donde las actividades petroleras producen graves impactos, algunos de ellos, irreversibles.

Cuando las actividades petroleras tienen lugar en bosques tropicales prístinos, el impacto directo más obvio a simple vista es la deforestación. Para la prospección sísmica, por ejemplo se abren trochas o líneas sísmicas de alrededor de 1 kilómetro de largo por 3-10 metros de ancho, si se aplican las mejores normas, pero con frecuencia superan los10 metros de ancho. Además se construyen helipuertos para dar servicios a las operaciones sísmicas. En una campaña sísmica típica se talan hasta 1000 kilómetros y se construyen entre 1000 y 1200 helipuertos. Cada helipuerto tiene media hectárea, o más. En el Ecuador por ejemplo, se han abierto unas 54.000 hectáreas de bosque primario para la prospección sísmica.

Todas las otras fases de las operaciones petroleras requieren la construcción de infraestructura como plataformas de perforación, campamentos y pozos, así como la apertura de carreteras de acceso, helipuertos, oleoductos y líneas secundarias, lo que genera deforestación por dos causas: primero porque se clarea el bosque para instalarlas, y segundo para las empalizadas se utilizan miles de tablones extraídos de los bosques aledaños. Un impacto indirecto de la construcción de las carreteras es que estas constituyen una puerta abierta a la colonización.

Toda actividad de deforestación entraña la pérdida de biodiversidad. Además de los espacios estrictamente deforestados, hay un efecto de borde que hace que la extensión alterada sea mucho mayor. Esto provoca serios impactos en los animales de la selva, sobre todo animales mayores y aves que huyen del lugar, afectando la alimentación y la salud de los indígenas que viven de la caza.

Durante la prospección sísmica se producen niveles de ruido de gran magnitud, debido a las detonaciones de dinamita que se hacen cada 6 metros, así como el ruido producido por los helicópteros que suplen de materiales y alimentación a los trabajos sísmicos. Durante la perforación el ruido es menos fuerte, pero más constante. El movimiento constante de vehículos, el funcionamiento de las estaciones de separación y refinación, son también actividades muy ruidosas. Este ruido hace que los animales escapen o cambien su comportamiento alimenticio y reproductivo.

Es una práctica común que los trabajadores petroleros, especialmente de las empresas de servicios, cacen y pesquen desconociendo los períodos de veda establecidos por las propias comunidades locales que conocen las dinámicas de las poblaciones de la fauna local. Durante los estudios sísmicos se contratan unas 30 personas, entre los que se incluye generalmente un cazador-pescador. En la temporada de la perforación de los pozos, el trabajo es muy intensivo, y en un área muy pequeña se concentran alrededor de 70 personas que, complementan su alimentación con la cacería de fauna local, y muchas veces las especies está en peligro de extinción. Así, durante la perforación exploratoria en la reserva faunística Cuyabeno, se encontró el cuerpo de un águila harpía que había sido cazada por los trabajadores; esta ave está en peligro de extinción, y es considerada sagrada por el pueblo indígena Huaorani.

Por otro lado la infraestructura petrolera interrumpe importantes corredores biológicos para los animales como son zonas de anidación, de cacería, saladeros y de reproducción.

-Sobre los bosques

Los bosques tropicales montanos y las estribaciones de las montañas son el origen del sistema fluvial tropical. Son generalmente zonas de alta biodiversidad, debido a la existencia de diversos pisos altitudinales. En el caso de la cuenca Amazónica, las estribaciones andinas son una de las zonas con mayor precipitación en el mundo y de mayor biodiversidad. La deforestación, que acompaña a toda explotación petrolera, provoca como consecuencia la disminución de los niveles de precipitación y de los caudales de los ríos. Por tratarse de zonas con fuertes pendientes el desarrollo petrolero en estas áreas provoca además una fuerte erosión y sedimentación de los ríos. Por otro lado, el agua baja contaminada hacia los grandes ríos. También hay explotación petrolera en las estribaciones Andinas y en las sierras que forman la cuenca del Orinoco.

Pero los efectos de la contaminación petrolera por derrames de crudo y por la eliminación inadecuada de desechos y de aguas de formación se sienten con más fuerza en los bosques estacionalmente inundables, que son ecosistemas muy frágiles. En este tipo de bosques, en la construcción de infraestructura petrolera se utiliza más madera puesto que es necesario estabilizar los suelos, por lo que la deforestación es mayor. En estos ecosistemas existen además formaciones pantanosas, pozas y lechos de ríos y bosques de moretales.

Los bosques inundados por aguas blancas o várzea poseen gran cantidad de sedimentos suspendidos, con árboles de 25 a 30 metros que permanecen bajo el agua por varios días cuando las lluvias son fuertes. Una zona inundada con actividad petrolera es la Reserva de la Biosfera Maya, que se encuentra dentro del Parque Nacional "Laguna del Tigre", en la región del Petén en Guatemala. Esta zona lacustre es hábitat de aves migratorias y tiene gran importancia ecológica. Hasta el momento se han perforado 32 pozos en la Laguna del Tigre y construido 120 kilómetros de oleoductos.

La refinería "La Libertad" está situada cerca a la zona protegida. La organización ecologista "Madre Selva" ha desarrollado varias estrategias legales para que se suspenda la actividad petrolera en esta zona.

-En el agua

El agua superficial está constituida por áreas saturadas (ríos y lagos) y los acuíferos, que son cuerpos de agua subterránea. La mayor parte de las poblaciones humanas, especialmente en zonas tropicales, dependen de ambas fuentes para cubrir sus necesidades diarias pues toman el agua de ríos y esteros o de pozos. Las actividades petroleras inciden tanto en los acuíferos, como en los ríos y esteros, por la contaminación proveniente de los desechos que genera, y porque interrumpe su flujo. La contaminación petrolera no se limita al área inmediata de su operación; ésta fluye con el agua.

Durante la perforación, hay una afectación directa de acuíferos. Cuando los pozos petroleros están en funcionamiento, estos pueden colapsar, y dañar acuíferos. La construcción de carreteras, vías de acceso, y la apertura de las trochas sísmicas, pueden también interrumpir ríos y esteros o alterar sus patrones de drenaje. En la Amazonía ecuatoriana se ha calculado que por cada kilómetro de carretera abierto para la industria petrolera se interrumpen al menos tres esteros.

Cuando se extrae el crudo, este sale mezclado con un tipo de agua sedimentaria conocida como aguas de formación, y en algunos casos gas. El agua de formación es un producto de 150 millones de años. Tiene niveles muy altos de salinidad y metales pesados. La práctica tradicional en los países tropicales es verter estas aguas al medio ambiente y las mismas llegan eventualmente a los ríos. Muchos organismos de agua dulce no son tolerantes a altos niveles de salinidad.

Algunos contaminantes asociados con el crudo provocan alteraciones en las comunidades piscícolas, aumentan las poblaciones de las especies más resistentes, y desaparecen o disminuyen las poblaciones de las especies menos resistentes. Mucha gente local se queja que la pesca ya no es la misma que antes, o que los peces salen con una aleta de más, o son enanos, lo que amenaza la seguridad alimentaria de las poblaciones locales. Además se presentan casos de envenenamiento crónico de los pobladores que se abastecen de esa agua y de esos peces.

Entre los animales domésticos, los campesinos constantemente se quejan de que sus aves de corral se mueren por contacto con la contaminación, y que hay un alto número de abortos de vacas preñadas.

 

El gasoducto norandino

Una indígena irrumpió en la asamblea de accionistas de una empresa belga en Bruselas, en 1998, en protesta contra la construcción de un gasoducto en el noroeste de Argentina. La misma mujer debió alertar por radio este mes de un incendio causado por desperfectos en esa obra. El incendio tuvo focos en tres parajes de la provincia de Salta, en la selva de Yungas, cruzada por el gasoducto Norandino, construido por una empresa belga y una argentina para suministrar energía al norte de Chile. Los ductos se quebraron por las fuertes lluvias y hubo fugas de gas que encendieron el fuego.

"Los pobladores vieron un resplandor de noche y avisaron al hospital y a los bomberos. Al día siguiente, un consejero bajó a pie la montaña, a la vera del río San Andrés, para pedirnos que avisemos a la empresa", relató a IPS Serafina Sánchez, encargada de la radio de la comunidad, en el distrito salteño de Orán. El gasoducto, finalizado en 1999, se convirtió en un dolor de cabeza para los pobladores. Sánchez se siente engañada. "Nos dijeron que trabajaban con la última tecnología y con todas las medidas de seguridad, pero fíjese que llovió un poco fuerte y casi se prende fuego la selva" , remató.

Fuente: Valente, 2001.

 

-En el suelo

Toda las transformación del espacio donde se desarrolla la industria petrolera genera compactación y erosión del suelo, sedimentación, destrucción de los organismos vivos que juegan un papel muy importante en el ciclo de nutrientes, contaminación con compuesto inorgánicos (sulfatos y sales) y orgánicos (especialmente hidrocarburos). Estos impactos repercuten en los sistemas agrícolas de las poblaciones locales, así como en el equilibrio ecológico de los ecosistemas naturales. Un ejemplo son los suelos muy planos y poco permeables de la región petrolera de Tabasco, México; suelos de primera calidad para la agricultura, que pueden transformarse en áreas pantanosas. Cuando los contaminantes llegan a zonas cultivadas se registran pérdidas en las cosechas y en la fertilidad del suelo. En otros casos la productividad del cultivo baja, lo que tiene serias consecuencias en la economía local.

Las comunidades de microorganismos del suelo son alteradas por la contaminación petrolera, seleccionándose las poblaciones resistentes a los contaminantes, y desapareciendo o disminuyendo las especies menos resistentes. La contaminación petrolera en el suelo puede producir además el sofocamiento de las raíces, restando vigor a la vegetación, y en muchos casos la mata.

-En la atmósfera

Junto con el crudo se extrae muchas veces gas. Cuando la cantidad de gas no es atractiva comercialmente, este se quema. La quema de gas acelera el proceso de calentamiento global, afectan a la salud de las poblaciones humanas y a la biodiversidad.

En zonas cercanas a las estaciones de separación, se producen lluvias ácidas con altos contenidos de hidrocarburos. El agua de lluvia es recogida con frecuencia para ser utilizada en la cocina o para beber. Al llegar al suelo, contamina los cultivos y otras zonas. En esta agua de lluvia se ha encontrado un tipo de hidrocarburos volátiles muy cancerígeno.

Debido a la contaminación petrolera las poblaciones que viven en los entornos de las instalaciones petroleras enfrentan situaciones de salud crítica. En un estudio hecho con pobladores que viven a 500 metros de instalaciones petroleras en la Amazonía ecuatoriana se encontró que de 1520 familias encuestadas, 1252 habían sufrido enfermedades relacionadas con la contaminación petrolera, incluyendo enfermedades respiratorias, de la piel, abortos y cáncer. La mitad de las familias reportaron por lo menos un fallecimiento, lo que significa una taza del 63 por mil habitantes. La principal causa es el cáncer y la leucemia. Resultados similares se encontraron en un estudio hecho en Tabasco, México, donde se han registrado niveles de leucemia muy por encina de la media nacional. Entre los principales impactos en la biodiversidad se registran disminución de las poblaciones de insectos que, atraídos por la luminosidad generada por la quema de gas, cada noche mueren millones incinerados por el calor. Por otro lado, se producen desequilibrios en las poblaciones de microorganismos aéreos, especialmente de las levaduras, que son muy susceptibles a los cambios ambientales. Hay también impacto en las poblaciones de las aves que están expuestas directamente a la quema del gas.

 

Testimonio de un poblador de Caño Limón, Colombia

Hace 14 años la empresa Occidental entró en la zona de Caño Limón. El sector de Caño Limón al momento de la entrada de la Occidental era parte de la reserva forestal Laguna Lipa. En esa reserva realizó trabajos de prospección sísmica en toda el área, sin permiso legal del Gobierno.

La Laguna de Lipa está ubicada en la región de intersección de las sabanas de Arauca y el pie de monte de la Cordillera Oriental Colombiana. Corresponde a un ecosistema muy frágil, y con una productividad ecológica altamente rica y diversa. Allí crecía toda la población piscícola del desove general de la cuenca del río Arauca. Esa cadena se rompe con las actividades de la empresa.

Cuando empezaron los trabajos de perforación y explotación, la zona estaba habitada por el pueblo indígena Guahíbo. La consecuencia del complejo petrolero en la zona de la laguna, fue la extinción de esa comunidad indígena en el Departamento de Arauca, lo mismo que la destrucción del hábitat natural de las especies acuícolas correspondientes a esteros, caños, y bosques de galería en un área un poco mayor de 6 mil hectáreas junto con las especies de peces que eran la fuente de alimentación de la comunidad de Arauca.

Se extinguieron también muchas especies de vida silvestre como el venado, el chigüire, lapa, armadillos entre otras especies. Especies de aves como garzas, patos, aves de rapiña y aves de habito semiacuático como babillas, caimanes, etc. tortugas, las que desaparecieron porque la multinacional destruyó su nicho ecológico por el vertido de aguas de formación, cargadas de metales pesados y substancias tóxicas, altamente contaminantes en la laguna.

Publicado en el Boletín mensual de Oilwatch, Resistencia Nº 12, enero de 2001.


Resistencia a las actividades petroleras en América Latina

A pesar del grave impacto de las actividades petroleras en las poblaciones locales, la documentación sobre las luchas de resistencia a las actividades petroleras en América Latina se inicia a mediados de la década de 1980, aunque sin duda estas luchas posiblemente se iniciaron cuando las empresas petroleras incursionaron en cada una de las fronteras que han ido abriendo a lo largo de la historia del siglo XX.

Por ejemplo, el escritor saudita Abdelrahman Munif en su libro "Ciudades de Sal" (citado por Tariq, 2002), describe la transformación vivida entre las comunidades beduinas en los desiertos del este de Arabia Saudita, quienes de la noche a la mañana perdieron el territorio de trashumancia tradicional, debido a la presencia de empresas petroleras, y sus tempranos procesos de lucha. O la muerte de misioneros del Instituto Lingüístico de Verano en el territorio Huaorani a mediados en 1956, cuando estos intentaban crear un protectorado para "limpiar" el territorio tradicional de este pueblo y dejar el campo abierto a las empresas petroleras.

En México, un país con larga tradición petrolera, ha sido la región de Tabasco donde han ocurrido los movimientos reivindicativos más fuertes contra PEMEX. En 1975, se crea el Pacto Ribereño formado por campesinos y pescadores de la zona costera de Tabasco organizados en contra de PEMEX para demandar indemnizaciones por los derrames y contaminación. Más tarde, en 1985, se organizaron los pescadores de Júliva y Santa Anita para reclamar por la contaminación de hidrocarburos y otras actividades derivadas de la explotación petrolera, y en 1993, pescadores de Mecoacan realizaron acciones de presión que obligaron a PEMEX a firmar acuerdos con las organizaciones, lo que obligó a la empresa a realizar investigaciones sobre los impactos de la actividad petrolera y a firmar acuerdos con la población. En lo primeros meses de 1996, otra vez Tabasco se convierte en escenario de lucha y reivindicaciones por los daños ocasionados por las actividades de PEMEX (Whizar, 1997).

Pero la lucha más visible en contra de una transnacional petrolera ha sido el juicio de acción de clase presentado en 1993 por un grupo de pobladores de la Amazonía ecuatoriana en una corte de Nueva York contra la empresa Texaco. Este juicio fue el resultado de un trabajo sistemático llevado a cabo por la "Campaña Amazonía por la Vida", que ya se había enfrentado contra otras empresas como la Conoco por su presencia en el Parque Nacional Yasuní y la BG en territorio Shiwiar.

Este fue el inicio para que varios pueblos de la Amazonía ecuatoriana se opusieran a las actividades petroleras dentro de su territorio, como los pueblos Shuar y Achuar, quienes declararon su territorio intangible por las actividades petroleras, ante la amenaza de la empresa Arco; más tarde, lo hicieron las comunidades de Sarayacu y Rucullacta. La comunidad Cofán de Dureno en Ecuador luego de la toma de un pozo petrolero el 12 de octubre de 1998 consiguió que se cerrara de manera definitiva, pues se encontraba instalado en la mitad de su reducido territorio. El cierre de este pozo estaba enmarcado en una propuesta integral de recuperación de su territorio tradicional, en el que rijan sus leyes de respeto a la vida, a la naturaleza y al mundo subterráneo (Comuna Cofán de Dureno, 1998). La lucha en Ecuador también ha cobrado vidas; por sus actividades de denuncia constante de las empresas petroleras, Angel Shingri, activista de derechos humanos del Ecuador, fue asesinado en el 2003 (Acción Ecológica, 2003). La lucha del pueblo Achuar sirvió de inspiración para que sus hermanos Achual del Perú declararan que no permitirán la explotación petrolera en su territorio (Acción Ecológica, 1999).

Otro pueblo indígena que se ha resistido a las actividades petroleras en su territorio es el pueblo Warao de Venezuela. Ellos están asentados en el delta del Orinoco, que constituye la nueva frontera de expansión petrolera en Venezuela. Los Warao participaron en una histórica visita de un hermano Nigeriano, que ha resistido a las petroleras en otro delta, el del río Níger. El proceso de resistencia del pueblo Warao no ha sido fácil, por la importancia que tiene el petróleo no sólo en la economía venezolana, sino también en la identidad de este país (Bassey, 1997).

Un caso emblemático y doloroso en América Latina y el mundo ha sido el pueblo U´wa de Colombia, que ha dado una lucha sin tregua en contra de la intromisión de las petroleras en su territorio sagrado. Su lucha es un ejemplo de dignidad y de perseverancia y una fuente de inspiración de todos aquellos que nos indignamos por los atropellos que cometen las empresas petroleras en todo el mundo.

Las luchas de los pueblos indígenas en contra de las actividades petroleras son casi siempre integrales y están ligadas a demandas por la reivindicación de otros derechos, como la autonomía. En ese contexto está enmarcado el proceso vivido por el pueblo Miskito de Nicaragua desde hace muchos años. Hoy, luego de alcanzar su autonomía durante el gobierno sandinista, han declarado que no quieren explotación petrolera en su territorio.

Ante los procesos de resistencia de los pueblos indígenas y las comunidades locales las empresas petroleras han desarrollado también sus mecanismos de defensa. Ya pasó la época en que podían hacer desaparecer a pueblos enteros o despojarlos de sus territorios de un día para otro. Ahora utilizan métodos más sutiles, como son los procesos de consulta, negociación y repartición de beneficios. Esto ha abierto el camino para que empresas consultoras se especialicen en relaciones comunitarias. Otras empresas trabajan a través de ONG que ayudan a las comunidades a negociar en los mejores términos con las empresas. Pero al final del día, las empresas siempre ganan, y las comunidades reciben a largo plazo únicamente contaminación, degradación ambiental y descomposición de su tejido social.

En 1996 se crea la red Oilwatch de resistencia a las actividades petroleras en los trópicos, que al momento tiene miembros en todos los países con actividades petroleras en América Latina. Aunque los procesos de resistencia varían de país a país, los principios que unen a estas organizaciones son los mismos: trabajar por la sustentabilidad, los derechos colectivos, objetivos que no son compatibles con la actividad petrolera. Así, en algunos países el trabajo se centra en la justicia ambiental, como sucede en el Brasil, donde por varios años se ha denunciado las actividades contaminantes descriminatorias llevadas a cabo por Shell.

La construcción de oleoductos y gasoductos ha sido el frente de batalla entre algunas organizaciones de Brasil, Perú, Argentina, Bolivia y Ecuador, en Honduras contra la construcción de refinerías y en Panamá contra la ampliación del canal que permitiría la entrada de buques petroleros de mayor calado, aumentando el riesgo de contaminación de sus mares. En otros países las organizaciones se concentran en defender los Parque Nacionales y las áreas protegidas de la expansión de la frontera petrolera, como ocurre en Guatemala.

Gracias al trabajo de las comunidades de la Costa del Atlántico de Costa Rica, y con el apoyo de Oilwatch Costa Rica, el gobierno de este país declaró una moratoria a las actividades petroleras en el año 2002. La moratoria ha sido muy difícil de mantener, porque la empresa Harken, que tiene un interés geopolítico en toda la costa atlántica centroamericana y de Colombia, ha demandado al gobierno de Costa Rica

 

Carta de los U´WA al mundo

Sabemos que el riowa (el hombre blanco) ha puesto precio a todo lo vivo, comercia con su propia sangre y quiere que nosotros hagamos lo mismo en nuestro territorio sagrado con ruiria, la sangre de la tierra a la que ellos llaman petróleo.

Pero nosotros le preguntamos al riowa ¿cómo se le pone precio a la madre y cuanto es ese precio? Le preguntamos, no para desprendernos de la nuestra, sino para tratar de entenderlo mas a el, porque después de todo, si el oso es nuestro hermano, también lo es el ser humano blanco. Preguntamos esto porque creemos que él, por ser civilizado, tal vez conozca una forma de ponerle precio a su madre y venderla sin caer en la vergüenza en que caería un primitivo. Porque la tierra que pisamos no es solo tierra, es el polvo de nuestros antepasados; caminamos descalzos, para estar en contacto con ellos.

Para el indio la tierra es madre, para el blanco es enemiga, para nosotros sus criaturas son nuestras hermanas, para ellos son solo mercancía. El riowa siente placer con la muerte, deja en los campos y en sus ciudades tantos hombres tendidos como árboles talados en la selva. Nosotros nunca hemos cometido la insolencia de violar iglesia y templos del riowa, pero ellos si han venido a profanar nuestras tierras. Entonces nosotros preguntamos ¿quién es el salvaje?

Testimonio recogido por Mónica del Pilar Uribe (1999).



Referencias

Acción Ecológica, 1999. Informe Especial. Los pueblos Shuar y Achuar. Una nueva batalla por la soberanía. Abya Yala. Quito.

Acción Ecológica. 2003. Asesinato a un defensor de los derechos ambientales en el Coca. Boletín de Prensa.

Bassey, N. 1998. Oilwatching in South America. Environmental Rights Action. Benin City. Nigeria.

Clarck, M. 2004. Troubled waters. En: Petroleum Economist. Marzo. Volumen 71 Nº3

Comuna Cofán de Dureno. 1998. El Mejor Lugar de la Selva. Propuesta para la recuperación del Territorio Cofán. Abya Yala. Quito.

Oilwatch, 1999. Oil Extraction and Conservation of Biodiversity. Tegantai Nº 12. October 1999.

OLADE. Sistema de información Económica Energética (2001).

http://www.olade.org/sieehome/estadisticas /consumo_mundial.html

Tariq, A. 2002 The Cash of Fundamentalisms. Crusades, Jidads ans Modernity. Verso. Londres.

Uribe, M.P. 1999. Única Opción: el suicidio colectivo. El pueblo U´wa y la Occidental. En: Fluye el Petróleo, Sangra la Selva. Oilwatch. E. Bravo (Ed.). Quito.

Valente, M. 2001. El gasoducto Norandino. Una bomba de tiempo. Buenos Aires. (FIN/IPS/mv/mj/en/01).Publicado en Resistencia. Boletín mensual de Oilwatch Nº 16. Mayo 2001.

Whizar, S. 1997. Testimonios recogidos por Oilwatch y publicados en: Voces de Resistencia. Explotación Petrolera en los Trópicos. Bravo, E. Martínez, E. Yánez I. (Eds.). Quito.


(*) Este artículo ha sido extractado de "Impactos ambientales de la explotación petrolera en América Latina", realizado para GRAIN. Por la versión completa del mismo contactarse con carlos@grain.org

 

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